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Arqueología

Brindis de alegría entre los arqueólogos: aparece en Turquía un mosaico romano de hace casi 2000 años con una iconografía muy pocas veces vista

  • Naiara Philpotts
  • Editora formada en la Universidad de Buenos Aires, con posgrado en lectura crítica. Escribo sobre ciencia, tecnología y actualidad. Soy escritora de novelas y gran aficionada a la ciencia ficción.

Un equipo de arqueólogos descubrió en Turquía un mosaico romano con una escena que rara vez se ve en el arte de Anatolia. La pieza representa al dios fluvial Eurimedonte en su versión juvenil, una figura que casi nunca aparece en los pavimentos decorados de la región.

El hallazgo se produjo en la antigua ciudad de Aspendos, en el sur del país, y lo anunció el Ministerio de Cultura y Turismo de Turquía. La obra data del siglo III d. C., ya en plena época romana. Se trata de uno de los conjuntos decorativos mejor conservados excavados en el yacimiento.

Un mosaico romano en la antigua ciudad de Aspendos

El mosaico decoraba una estructura de unos 6 por 25 metros situada en la plaza oriental de la llamada Calle del Teatro, la vía que unía la acrópolis de Aspendos con su célebre teatro romano. La parte descubierta hasta ahora mide alrededor de 6 por 7,5 metros y formaba parte de una construcción levantada como estanque a comienzos del siglo III.

La imagen central muestra al dios fluvial Eurimedonte representado como un joven. Aparece recostado junto a un ánfora de la que brota agua, con hojas de caña sobre la cabeza y en una de sus manos. A su alrededor nadan peces. Todos estos elementos remiten al agua, la fertilidad y la vida que el río aportaba a la ciudad.

El Eurimedonte era el río del que dependía Aspendos, situada en la antigua región de Panfilia, cerca de la costa mediterránea. Ese curso de agua, conocido hoy como Köprüçay, sostenía la agricultura, el comercio y las comunicaciones del asentamiento, de modo que su personificación en un lugar tan visible no era casual.

La rara iconografía del dios fluvial Eurimedonte en el arte de Anatolia

La rareza del mosaico está en su tema, ya que los dioses fluviales identificables con un río concreto y local apenas se representan en los pavimentos de Anatolia, por lo que una figura tan claramente asociada al Eurimedonte constituye una excepción dentro del repertorio conocido.

Según el Ministerio de Cultura y Turismo de Turquía, la obra destaca además por su factura. Los artesanos emplearon teselas de pequeño tamaño y trabajaron las transiciones de color con detalle, un nivel de acabado que sitúa la pieza entre las de mayor calidad documentadas en la zona. Esa técnica permite matices que rara vez se logran con teselas grandes.

El ministro de Cultura y Turismo, Mehmet Nuri Ersoy, subrayó el valor científico del descubrimiento.

«Este hallazgo no solo revela la riqueza artística de Aspendos, sino que también aporta datos científicos importantes sobre el arte del mosaico romano en Anatolia», afirmó Ersoy en el comunicado oficial.

Las obras realizadas en la Plaza Este de la Calle del Teatro, que conecta la Acrópolis de Aspendos y el Teatro, revelaron una estructura arquitectónica en mosaico que mide aproximadamente 6 x 25 metros entre la plaza y las Murallas del Muro Este. Foto: Ministerio de Cultura y Turismo de Turquía.

La historia del peculiar mosaico romano del siglo III encontrado

El contexto arquitectónico refuerza el interés del hallazgo. La estructura que albergaba el mosaico se alza en un tramo urbano remodelado tras el terremoto que sacudió la región en el año 262, un episodio que obligó a reconstruir buena parte de la ciudad. La pieza pertenece, por tanto, a esa fase de recuperación posterior.

Aspendos es conocida sobre todo por su teatro romano, uno de los mejor conservados del mundo antiguo y que todavía se utiliza para representaciones. La aparición del mosaico en la vía que conectaba ese teatro con la acrópolis amplía el conocimiento sobre cómo se ornamentaban los espacios públicos de la ciudad durante el siglo III.