HappyFM
Celebrities

La historia de Eduardo, un joven que estuvo muerto y «resucitó»: «La experiencia más extraordinaria»

"Los médicos me dijeron que lo mío había sido un milagro", explicó

  • Laura Hernández
  • Periodista. Redactora de Happy FM. Pendiente de los nuevos éxitos musicales, los salseos en realities, los dramas de las series turcas, ¡y del Benidorm Fest & Eurovisión!

Eduardo Muñoz se ha hecho viral en redes sociales al dar a conocer su sorprendente historia. Y es que llegó a estar muerto durante, aproximadamente, una hora. Todo comenzó después de haber tenido la COVID-19. Llevaba un tiempo sin jugar al tenis, pero un día decidió regresar a las pistas. Junto a él se llevó a Golondrina, su perrita, con la que tenía intención de pasear después. Nada le hizo pensar que, a sus 33 años, iba a sufrir una parada cardiaca que le pudo costar la vida y que, desde luego, le cambió para siempre su forma de ver la vida.

En una entrevista para Telecinco, el ingeniero aseguró que siempre había creído en todo aquello que podía comprobar, por lo que aquel día pudo comprobar que su conciencia permanecía a pesar de que estuviese parado, al 100 %, durante unos 65 minutos. Y es que, a pesar de estar clínicamente muerto, fue capaz de «resucitar». Un hecho verdaderamente extraordinario, qué duda cabe. «Los médicos me dijeron que lo mío había sido un milagro, que nunca habían visto un caso como el mío», declaró, consciente de esa segunda oportunidad que le había brindado la vida.

Pero no todo queda ahí, puesto que Eduardo reconoció que, durante el tiempo que estuvo muerto, llegó a experimentar una ECM, es decir, una experiencia cercana a la muerte. Algo que, en la actualidad, trata de explicar. En primer lugar, tuvo la oportunidad de ver, desde arriba, la imagen de una ambulancia escoltada por dos coches de policía. Es decir, lo que estaba ocurriendo en esos momentos.

Con posterioridad, vio algo que no va a olvidar jamás: «Vi a mi abuelo, fallecido veinte años atrás, en una especie de tribunal. Allí me comunicaban que la situación iba a ser difícil, pero que no podía quedarme con él y tenía que regresar». Por si fuera poco, de aquel encuentro recuerda una profunda sensación de paz: «Allí no había ningún ruido».

No solamente sentía la presencia de su abuelo, sino cómo una energía le estaba ayudando a regresar a su cuerpo. «Me costaba muchísimo volver al cuerpo y mi abuelo era el que me ayudaba a volver con una energía, como si fuera un viento que me ayudaba a tener la fuerza necesaria para regresar», recordó.

Todo ello mientras explicó que ese momento fue una experiencia de felicidad plena. «No tenía miedo a quedarme ni ganas de volver ni ganas de irme». Es decir, aceptaba lo que sucediera: «Era un estado muy neutral». Y fue más allá, a través de su Instagram: «El día en el que desperté después de mi parada, mi madre grabó un vídeo para que yo mismo retransmitiera a mi familia cómo estaba y en ese vídeo conté la experiencia más extraordinaria que un ser humano puede vivir».

«He perdido completamente el miedo a la muerte, y ahora solo me preocupa vivir lo suficiente como para poder dejar mi legado», explicó. Y añadió: «Me siento muy afortunado de haber tenido una segunda oportunidad para hacerlo, ya que la primera parte de mi vida no fui fiel a lo que sentía».

Por si fuera poco, hizo hincapié en que «a los 33 años y 17 días resucité para cambiar y lanzar este mensaje al mundo: vivimos en una sociedad en la que la especie humana está profundamente enferma y desconectada de lo que verdaderamente es. Se autodestruye a sí misma y a su entorno. Y se pierde el maravilloso regalo que significa estar vivos». ¡Qué gran lema de vida!