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Los mejores chefs coinciden: el mejor pollo asado se consigue sumergiéndolo en una mezcla de agua y sal durante varias horas

Toma nota de cómo preparar un buen pollo asado

Pollo coreano crujiente con salsa gochujang

  • Gemma Meca
  • Licenciada en Historia, máster en Periodismo y Comunicación Digital. Redactora en Ok Diario. Cuento historias, soy amante de los astros, sigo a la luna, los TT de Twitter y las tendencias en moda. Experta en noticias de consumo, lifestyle, recetas y Lotería de Navidad.

El mejor pollo asado se consigue sumergiéndolo en una mezcla de agua y sal durante varias horas. Habrá llegado el momento de apostar claramente por un cambio de tendencia que puede ser esencial y que tengamos en mente algunos detalles que pueden acabar siendo los que nos marcarán de cerca. Este tipo de elemento que será lo que nos convertirá en la antesala de algo más. Con la mirada puesta a unos cambios que pueden ser esenciales que hasta la fecha no sabíamos.

Conoceremos lo mejor de un pollo que puede acabar siendo lo que nos acompañará en unos días en los que todo puede ser posible. Este tipo de detalles pueden acabar siendo los que nos darán una serie de novedades que pueden convertirse en detalles que quizás hasta la fecha no sabíamos. Es hora de saber qué es lo que puede pasar en estos días en los que realmente tocará ver qué es lo que puede pasar con un elemento que puede acabar generando más de una sorpresa inesperada. Los mejores chefs coinciden con lo que podemos hacer para crear una receta espectacular.

Coinciden los mejores chefs con este truco

La realidad es que hay una serie de trucos que debemos empezar a conocer en estos días en los que cada detalle cuenta. Es hora de saber qué es lo que nos estará esperando en unos días en los que cada detalle cuenta y puede convertirse en la antesala de algo más.

Estos días en los que queremos empezar a tener en mente determinados detalles que quizás hasta la fecha no sabíamos. Es hora de conocer una forma de hacer el pollo asado con ciertas novedades que pueden aparecer en unas jornadas en las que cada detalle cuenta. Estos días, deberemos empezar a tener en mente determinados cambios que serán esenciales.

Este tipo de detalles que, sin duda alguna, acabará marcando la diferencia en unos días en los que tendremos que estar preparados para cocinar uno de los clásicos de la cocina española. Ese pollo asado que los fines de semana se convierte en una opción de lo más recomendable para unos días en los que todo puede ser posible. Un cambio de tendencia que será lo que nos acompañará en breve.

Sumergiendo en agua y sal, así se consigue el mejor pollo asado

Algo tan sencillo como sumergir el pollo en agua y sal es un detalle que puede marcar la diferencia. Conseguiremos un buen aliado de una combinación de detalles que puede acabar siendo lo que nos marcará de cerca. Una situación que, sin duda alguna, será lo que nos marcará de cerca en estos días.

Este truco le aporta un sabor diferente al pollo, pero puede acabar convirtiéndose en la antesala de algo más, será el momento de empezar a conseguir determinados cambios que pueden ser esenciales y que, sin duda alguna, acabarán marcando la diferencia.

Te proponemos una receta para aprovechar el pollo que te ha sobrado, unas croquetas que pueden convertirse en tu mejor segundo plato de bajo coste. Un buen aliado de las buenas sensaciones que tenemos por delante. Unas recetas caseras que serán especialmente bienvenidas.

Ingredientes:

Preparación:

  1. En primer lugar, cocemos el pollo en agua con sal y lo desmenuzamos en trozos pequeños. El tamaño de los trozos de pollo como es lógico va al gusto de quien cocina. Incluso cabe la posibilidad de triturarlo. Reservamos.
  2. En una sartén, derretimos la mantequilla a fuego medio y añadimos la cebolla picada finamente y los dientes de ajo también picados. Sofreímos hasta que la cebolla esté transparente.
  3. A continuación, incorporamos la harina y removemos bien para que se cocine y no queden grumos. Cocinamos durante unos minutos hasta que coja un poco de color, pero sin llegar a ser demasiado oscura.
  4. Añadimos la leche o el caldo de pollo poco a poco, sin dejar de remover, para que se vaya integrando con la harina y se forme una bechamel cremosa. Cocinamos a fuego lento hasta que la bechamel espese.
  5. Agregamos el pollo desmenuzado a la bechamel y mezclamos bien. Salpimentamos al gusto y añadimos un poco de nuez moscada rallada.
  6. Vertemos la mezcla en una bandeja y la dejamos enfriar en la nevera durante al menos 2 horas para que coja consistencia.
  7. Pasado ese tiempo, formamos las croquetas con las manos y las pasamos por huevo batido y pan rallado.
  8. Freímos las croquetas en abundante aceite caliente hasta que estén doradas y crujientes por fuera.
  9. Retiramos las croquetas del aceite y las colocamos sobre papel absorbente para eliminar el exceso de grasa.