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Tauromaquia

Román Collado, triunfador de Las Ventas, denuncia el silencio mediático y carga contra el Gobierno: «Es ridículo excluir el toreo, esto va a más»

El valenciano Román Collado reflexiona sobre cultura, política y el impacto del toreo en los jóvenes

Las Ventas supera el millón de espectadores por segundo año consecutivo y cierra 2026 con 24 tardes de 'No hay billetes'

  • Paula Ciordia
  • Especializada en política, Vox, ideología woke e inmigración. Reflexiono sobre tauromaquia en mi columna semanal 'Entre Pitones'. En 2025, fui corresponsal en la Ciudad del Vaticano durante el Cónclave que eligió a León XIV. Antes estuve como delegada en Aragón (2023-2025). Graduada en Periodismo y Filología Hispánica (Universidad de Zaragoza) y máster en Filosofía y Culturas Modernas (Universidad de Sevilla) | paula.ciordia@okdiario.com

El torero Román Collado (Valencia, 1993) repasa con OKDIARIO la mejor temporada de su carrera. A calzón quitado, reivindica en esta entrevista exclusiva el auge de la afición joven y critica que se haya convertido la tauromaquia en una batalla política. También recuerda sus dos brindis al ex ministro de Transportes, y ahora en la cárcel, José Luis Ábalos, y confiesa cómo afrontó su ruptura sentimental en plena campaña taurina.

El triunfador de Las Ventas sobre qué es el verdadero éxito

Román salió por la puerta grande de Las Ventas el pasado 11 de octubre junto al maestro Antonio Ferrera, después de que ambos cortaran dos orejas. Una tarde que el diestro valenciano califica de «histórica» y que ha dejado un balance prácticamente inédito esta temporada: los dos toreros han conseguido abrir en dos ocasiones la puerta grande de la plaza madrileña, con las mismas ganaderías —Victorino Martín y Adolfo Martín— y en las mismas tardes.

Sin embargo, para Román, el significado de esta última salida a hombros va mucho más allá del resultado artístico. En un momento de la entrevista, el maestro valenciano reconocerá que el triunfo de octubre lo vivió de una manera diferente a la de San Isidro. «Cuando regresé al hotel después de la de San Isidro, me sentía vacío. Esta última la he sentido distinto, con plenitud», explica.

El joven triunfador sostiene que la satisfacción de un torero no depende exclusivamente de cruzar la puerta grande. Por eso, confiesa que tenía decidido celebrar la jornada con independencia del resultado. «Lo tenía claro: pasara lo que pasara el domingo en Las Ventas, lo iba a celebrar».

«Los jóvenes quedan para ir a los toros»

Román también denuncia la escasa repercusión mediática que, a su juicio, reciben algunos de los grandes triunfos de la tauromaquia. Su propia experiencia le sirve para reivindicar el cambio que ha experimentado la afición en los últimos años, especialmente entre los más jóvenes.

«Cuando yo era un chaval de diez o doce años, era un bicho raro. Ir a los toros estaba mal visto», recordará. Ahora, en cambio, le llama la atención ver cómo los jóvenes quedan para acudir juntos a la plaza. «Eso es maravilloso. Ves el tendido lleno de gente guapa, de gente joven. Van, disfrutan y se lo pasan bien».

El torero considera que la imagen de la tauromaquia ha cambiado y que la presencia de nuevos aficionados demuestra que la fiesta sigue despertando interés entre las nuevas generaciones. Frente a la percepción de que los toros eran una afición reservada a personas mayores, Román destaca que cada vez más jóvenes se acercan a las plazas.

En este contexto, critica la posición del ministro de Cultura, Ernest Urtasun, y la exclusión de la tauromaquia de la promoción del bono cultural joven. «Me parece ridículo», afirma. A su juicio, uno de los grandes problemas que afronta la fiesta es su creciente politización.

«El toreo es libertad y es de todos los colores. Da igual. Es una fiesta y tiene que englobar a todo el mundo», defiende. Por eso, rechaza que las decisiones políticas condicionen el acceso de los jóvenes a la tauromaquia y considera que la fiesta no debería convertirse en una cuestión de adscripción ideológica. Mandará un mensaje claro a los tres líderes políticos de este país, Pedro Sánchez, Alberto Núñez Feijóo y Santiago Abascal: «Que nos dejen en paz. Hay que disfrutar y ser libres». 

Perú, Colombia y México: la tauromaquia en América

El diestro valenciano mira también hacia América, donde considera que la fiesta atraviesa momentos muy diferentes según el país. Román recomienda especialmente conocer el Perú taurino, más allá de Lima, y descubrir la afición que existe en las zonas de la sierra. «Es un país que hay que conocer. Se lo aconsejo a todos los aficionados», señala.

También expresará su admiración por Colombia, lamentando las dificultades que ha atravesado la tauromaquia durante el Gobierno de Gustavo Petro. Sobre México, denuncia igualmente los obstáculos políticos a los que se enfrenta la fiesta.

Sus brindis a José Luis Ábalos: «A mí no me dio sobres»

La entrevista también deja espacio para una de las anécdotas políticas de su trayectoria: los dos toros que Román brindó al ex ministro de Transportes y ex secretario de Organización del PSOE, José Luis Ábalos, actualmente en prisión.

El primero tuvo lugar en Valencia, en 2019, después de que Ábalos aceptara una invitación para acudir a la plaza. «Le brindé el toro para que el día de mañana no dijera que no había estado ahí, en el callejón», recuerda el torero.

Semanas después, un toro cogió a Román en Madrid. Durante su recuperación, recibió una carta y una corbata que le había enviado Ábalos. Cuando regresó a los ruedos, el político volvió a la plaza y el diestro le brindó otro toro. Al recordar aquellos episodios, Román bromea: «A mí no me dio ningún sobre».

Una temporada marcada por la perseverancia

Más allá de los triunfos en el ruedo, Román hace balance de un año exigente también en el terreno personal. El torero afrontó en junio una ruptura sentimental en plena temporada y reconoce que le preocupaba que aquella situación pudiera afectar a su concentración.

«Me daba miedo descentrarme, despistarme», confesará. Tal vez por eso, el éxito de esta temporada le sabe distinto. Más propio. «Me siento orgulloso de haberme mantenido con la cabeza fría, de haber sido perseverante».

El torero, que mantiene una presencia activa y atrevida en redes sociales, reconoce que en su vida cotidiana puede pasar largas temporadas sin utilizarlas: «Las redes sociales hacen un daño brutal, porque al final te estás comparando constantemente con el de al lado».

Su receta para afrontar los momentos difíciles pasa por aceptar que también forman parte de la vida. «Los momentos malos son importantes. Forman parte del camino, te hacen más duro, te hacen más fuerte. Hay que convivir con ellos y ser consciente», reflexionará, demostrando que el toreo no sólo es arte o tradición, sino una especie de religión que permite, de la mano de Dios, comprender el misterio que la atraviesa.