España
Ministerio del Interior

Los guardias civiles estallan por la ausencia de Marlaska en el funeral: «Nos abandona»

Denuncian que es "incomprensible" este desplante del ministro del Interior

Los compañeros de los guardias civiles que han perdido la vida este viernes en Huelva mientras perseguían a unos narcos estallan contra el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, por su ausencia en el funeral. «Nos abandona», denuncian indignados en declaraciones a OKDIARIO ante semejante desplante.

«Que el ministro del Interior no acuda al funeral de dos guardias civiles fallecidos en acto de servicio es incomprensible y transmite una sensación de abandono muy dura entre los compañeros», declara a este diario Olaya Salardón, portavoz de la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC), la mayoritaria, destacando que «el máximo responsable político debería estar al lado de las familias y de quienes se juegan la vida cada día».

El funeral de los agentes fallecidos, Jerónimo J. M. y Germán P. G., tendrá lugar este mediodía en la Iglesia de la Concepción, oficiado por el obispo de Huelva. Previamente, la capilla ardiente ha tenido lugar en la Comandancia de Huelga. La ausencia del ministro en estos actos ha escocido dentro del Cuerpo.

El ministro ha preferido comparecer esta mañana en una rueda de prensa para informar sobre el barco MV Hondius y el brote de hantavirus, en la sede del Ministerio de Sanidad junto a la ministra de Sanidad, Mónica García. A la misma hora en la que se oficia el funeral.

Posteriormente,  Marlaska viajará a Tenerife. Y ello pese a que el barco llegará de madrugada.

«Lo primero que sentimos es una enorme indignación. Nuestros compañeros han perdido la vida enfrentándose a organizaciones criminales extremadamente peligrosas mientras siguen trabajando con medios insuficientes y bajo una presión operativa constante», declara Olaya Salardón, destacando que los agentes llevan «años advirtiendo de que esta situación podía terminar en tragedia y, desgraciadamente, ha vuelto a ocurrir».

Años de abandono

Asimismo, destaca que estas muertes «no pueden analizarse como un accidente aislado», ya que «detrás hay años de abandono, falta de inversión y decisiones políticas que han dejado a muchas unidades trabajando en inferioridad frente a las mafias del narcotráfico».

«Desde la AUGC llevamos mucho tiempo denunciando que el Servicio Marítimo necesita más personal, embarcaciones adecuadas y medios reales para afrontar el nivel de riesgo actual», subraya Salardón, haciendo hincapié en que «no se puede combatir a narcos, cada vez más violentos, mientras los agentes siguen acumulando carencias».

Ante esta situación, la AUGC hace un «llamamiento desesperado». «Estamos cansados de que las advertencias sólo se escuchen después de las tragedias. No queremos homenajes vacíos ni palabras de circunstancia. Queremos medidas urgentes para que ningún guardia civil vuelva a perder la vida por falta de medios», sentencia.

Su asistencia era «una obligación moral»

La asociación Justicia Guardia Civil (Jucil) también «lamenta profundamente» la ausencia del ministro del Interior «en un momento en el que la presencia institucional era una obligación moral hacia quienes dan su vida por la seguridad de todos los españoles».

Jucil denuncia en OKDIARIO que «esta ausencia vuelve a demostrar la actitud de abandono y desconexión del Gobierno con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, especialmente con quienes combaten a diario el narcotráfico en las costas andaluzas».

«¿Cuántos compañeros más tienen que morir o resultar heridos para que ser guardia civil se considere profesión de riesgo?”, se pregunta el secretario general de Jucil, Ángel Lezcano.

«En estos momentos de dolor, los guardias civiles sentimos el respaldo de la sociedad española, en contraste con el desdén institucional del ministro del Interior, como lo prueba su ausencia en el funeral de los dos compañeros fallecidos en Huelva», añade.

Jucil sostiene que «no se puede presumir públicamente de balances positivos en la lucha contra el narcotráfico mientras siguen muriendo guardias civiles y el negocio de la droga sigue expandiéndose». «La realidad es que las organizaciones criminales son cada vez más violentas, disponen de mayores medios y operan con una sensación creciente de impunidad», deja claro, desmontando los discursos triunfalistas del ministro.

«Lo mínimo» era asistir

En el mismo sentido se ha pronunciado a este diario la Asociación Española de Guardias Civiles (AEGC), criticando la ausencia de Marlaska en el funeral de sus compañeros.

«Es lo mínimo que tenía que hacer, asistir», declara profundamente indignado Francisco Javier Benito Molina, presidente de la AEGC. Y apunta que aunque la crisis sanitaria por el hantavirus es de suma importancia, «por la amenaza que supone», el ministro «tiene suficientes medios de transporte para poder asistir a ambas cosas».

«La no asistencia es otro desplante más a los Guardias Civiles en un acto tan sensible como éste», critica.

Daniel Fernández, presidente de la asociación Independientes de la Guardia Civil (IGC), también declara a OKDIARIO que la muerte de sus compañeros «rompe en pedazos el corazón de cada uno de los componentes del Cuerpo» y por este motivo «echan de menos la presencia del ministro en el funeral de nuestros compañeros».

Fernández señala que detrás de los uniformes de estos dos agentes fallecidos «había personas maravillosas con vidas plenas, familias que hoy quedan rotas y proyectos pendientes que se hunden con la colisión de esas patrulleras». Agentes que «han dado sus vidas para que el resto de los españoles podamos dormir tranquilos, sabiendo que hay alguien velando por nuestra seguridad ante el crimen más despiadado».

Un peligro real cada día

Además, destaca que este trágico accidente «pone de manifiesto, con una crudeza insoportable, los peligros a los que se enfrentan los guardias civiles cada jornada. 80.000 efectivos que arriesgan su vida para garantizar una España libre de drogas, libre de criminales y libre de cualquier amenaza que intente poner en jaque nuestro Estado de Derecho».

Desde la IGC denuncian igualmente que «la lucha contra el narcotráfico en nuestras costas es una batalla desigual y peligrosa, donde hombres como Germán y Jerónimo entregan lo más sagrado que tienen —su propia vida— para evitar que el veneno de la droga llegue a nuestras calles».

Y anhelan que «estos hechos no vuelvan a ocurrir», por lo que apelan a la responsabilidad de las autoridades para que destinen de una vez «más recursos a la Guardia Civil que permitan erradicar de forma definitiva la criminalidad asociada al narcotráfico y la inmigración ilegal».