El grito de los separatistas a la Guardia Civil: «¡Pim, pam, pum, que no quede ni uno!»
Gritos contra España en el intento de asalto al cuartel de la Guardia Civil por parte de los CDR
Torra pactó con dos de los CDR detenidos por terrorismo rebajar la acusación de la Generalitat en otra causa
Varios separatistas se concentraron durante la noche de este lunes en las cercanías del cuartel de la Guardia Civil en la Travessera de Gràcia en Barcelona para protestar contra la detención de los 9 CDR arrestados a primera hora de la mañana. «¡Pim, pam, pum, que no quede ni uno!», es la consigna que gritaron los independentistas movilizados contra los agentes de la Benemérita.
Así lo demuestra un vídeo que se ha hecho viral en las redes sociales al mostrar mensajes de odio contra los guardias civiles que operan en Cataluña. Agentes de los Mossos d’Esquadra fueron los encargados de mantener un perímetro de seguridad de la zona y evitar que la protesta no generara graves incidentes.
Entre los manifestantes se encontraban Elsa Artadi, concejal de JxCAT en el Ayuntamiento de Barcelona, y Anna Tarrés, diputada en el Parlament con la misma formación. «¡Fuera la policía española!» y «¡Basta de represión!», fueron las otras consignas que gritaron los independentistas para arremeter contra la Guardia Civil y apoyar a los CDR detenidos.
Los separatistas concentrados también pidieron la dimisión de Miquel Buch, consejero de Interior del Govern de Quim Torra, al considerar que es también responsable del arresto de los 9 miembros de los autodenominados ‘comités de defensa de la república’.
Este lunes a primera hora, la Benemérita llevó a cabo una operación policial en varias localidades de Cataluña en la que se acabó deteniendo a 9 miembros de los CDR que supuestamente planeaban atentar con explosivos durante el aniversario del 1-O. La Guardia Civill llevaba investigando desde hace un año a los violentos separatistas, que ya habían probado el poder destructivo de sus explosivos en una cantera abandonada.
«El amonal que usaba ETA»
Según pudo saber OKDIARO, el primer análisis pericial de los materiales incautados a los radicales separatistas reveló que «es el explosivo amonal que usaba ETA». Hacía años que miembros de la lucha antiterrorista no veían un catálogo de precursores semejante al que se les ha incautado a los miembros de los CDR. Pero en el pasado los han visto en multitud de ocasiones en poder de miembros de ETA. En el improvisado ‘taller’ de explosivos caseros descubierto por la Guardia Civil se encontraron elementos que recuerdan a la banda terrorista vasca.
Entre los precursores encontrados en los registros había polvo de aluminio, ácido sulfúrico, parafina, gasolina y botes con gran cantidad de decapantes, tal y como adelantó en exclusiva este medio. El polvo de aluminio era, según las fuentes consultadas, uno de los componentes que más interés ha generado para los investigadores: es una de las bases de uno de los explosivos ‘favoritos’ de ETA, el amonal.
Lo último en Cataluña
-
Begoña Cantera, ingeniera de la Sagrada Familia: «Las torres están pegadas con Loctite»
-
Ni Madrid ni Ceuta: esta es la ciudad más peligrosa de España y lo corroboran hasta sus propios habitantes
-
El Meteocat avisa: se prevé un diluvio descomunal a partir de hoy en estas partes de Cataluña
-
Una andaluza se moja y comparte cuál es su problema con el catalán: «Si tuviera que odiar a alguien sería al que puso el nombre de las comidas…»
-
El METEOCAT activa los avisos por calor extremo en 34 comarcas y avisa: todavía no ha llegado el peor día
Últimas noticias
-
¿Qué ocurre si buscas a Marc Cucurella en Google?
-
De Penélope Cruz a Emma Watson: los libros favoritos de los famosos que también querrás añadir a tu lista de lectura
-
La tasca de 30 m2 que lleva 57 años abierta en Zaragoza y sigue siendo uno de los mejores bares de tapas de España: venden 2.000 croquetas al mes
-
Laporta responde a Gil Marin y fija el últimatum por Julián Álvarez: «Probablemente a finales de julio»
-
Una soltera de ‘First Dates’, escandalizada ante la confesión sexual de su cita: «¡Qué asco, por favor!»