España
'Caso García Ortiz'

La fiscal que plantó cara a García Ortiz por la filtración contra el novio de Ayuso denuncia su purga en el Supremo

Almudena Lastra, la fiscal que plantó cara a Álvaro García Ortiz, ex fiscal general del Estado, por el caso de la pareja de Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid, ha recurrido al Tribunal Supremo su no renovación como fiscal superior de Madrid después de cinco años de mandato. Lastra ha recurrido ante la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Supremo la designación de María Isabel Martín como nueva fiscal superior de la Comunidad de Madrid.

Teresa Peramato, fiscal general del Estado, propuso el nombramiento de Martín como jefa de la fiscalía en Madrid el pasado 30 de abril. La nueva fiscal superior llevaba desde 2018 en la Secretaría Técnica de la Fiscalía, órgano de apoyo de la fiscal general.

La decisión supuso el relevo de Lastra tras cinco años en el cargo después de que declarara contra Álvaro García Ortiz en el juicio en el que fue condenado por relevar datos reservados sobre Alberto González Amador, pareja de la presidenta de la Comunidad de Madrid.

Peramato destacó en su momento que Martín tenía un «alto nivel de competencia técnica, rigor profesional y acreditada capacidad para afrontar responsabilidades de especial complejidad y exigencia».

La salida de Lastra de la Fiscalía Superior de Madrid fue criticada por la Asociación de Fiscales (AF), la mayoritaria en la carrera. Los críticos con la decisión señalaron a Peramato por culminar el «plan de evacuación» del equipo de apoyo de García Ortiz al elegir a una candidata que se encontraba 800 puestos por debajo de Lastra en el escalafón del Ministerio Público.

La Asociación de Fiscales destacó que Lastra cuenta con 35 años de carrera profesional, sin que su desempeño pueda «ser objeto de reparo alguno». También insistieron en que «tuvo la osadía de contradecir la doctrina oficialista con ocasión de los graves cargos penales que se imputaron a García Ortíz y por los que resultó condenado, siendo su testimonio uno de los elementos probatorios que fueron objeto de valoración en sentencia».

Peramato ha negado que haya llevado a cabo ninguna «purga» de fiscales díscolos desde su llegada al cargo. La fiscal general del Estado que sustituyó a García Ortiz señaló que los cambios que se han producido «están dentro de la normalidad» porque los cargos de fiscal jefe son por cinco años.