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Economía
Idealista

La villa cántabra donde veraneaba Ramón García con una playa de 4 kilómetros y pasado de reyes

Ramón García asocia buena parte de sus veranos de infancia a Laredo en Cantabria

  • Aitana Pascual
  • Aitana Pascual Cuesta (2001) es estudiante de Periodismo en la Universidad Francisco de Vitoria de Madrid desde el 2023. Escogió esta profesión por su gran vocación con la comunicación y la escritura. Hoy en día, tiene mucho interés por la historia, deportes y actualidad. Su principal objetivo es seguir formándose y aprender a contar los sucesos de forma clara y rigurosa.

Ramón García asocia buena parte de sus veranos de infancia a Laredo. Al terminar el colegio, el presentador viajaba con su familia a esta villa de la costa oriental de Cantabria, donde pasaba largas temporadas y forjó amistades que, con el tiempo, han perdurado.

Ese recuerdo resume la principal fortaleza del enclave: es un destino que ha mantenido su atractivo generación tras generación.

La Salvé, una playa que supera los cuatro kilómetros

La playa de La Salvé es la gran tarjeta de presentación de Laredo. Con más de cuatro kilómetros de arena fina, es uno de los arenales continuos más extensos del Cantábrico y el eje sobre el que gira la vida local durante los meses de verano.

El paseo marítimo, que recorre buena parte de la bahía, facilita un plan muy buscado en destinos vacacionales: playa, caminata, terrazas y servicios a distancia de paseo.

Un casco medieval junto al mar

A diferencia de otros destinos de costa cuyo atractivo se concentra en el litoral, Laredo cuenta con otros activos:

Laredo fue villa real y escenario de grandes episodios históricos

La historia de Laredo se remonta al siglo X, cuando ya existía como población pesquera. Su posición estratégica en la costa oriental de Cantabria impulsó su crecimiento. Pero el momento decisivo llegó en 1200, cuando Alfonso VIII le concedió el título de villa real y un fuero propio.

Posteriormente, integró las históricas Cuatro Villas de la Costa, junto con Santander, Castro Urdiales y San Vicente de la Barquera.

Su puerto tuvo relevancia comercial y política durante siglos y son dos los acontecimientos que reflejan esa importancia:

Del ambiente de La Salvé a la tranquilidad de El Regatón

La Playa del Regatón ofrece la otra cara de Laredo. Menos urbana y generalmente más tranquila que La Salvé, se sitúa junto al entorno de las Marismas de Santoña, Victoria y Joyel, uno de los espacios protegidos más importantes del norte de España para observar aves migratorias.

Este contraste es una de las grandes ventajas del municipio. En una misma jornada es posible disfrutar de una playa amplia y animada, recorrer el casco  histórico y terminar la tarde en un paisaje de marismas más silencioso.

Puerto pesquero, náutica y vida cotidiana junto al mar

La actividad marinera sigue formando parte de la imagen de la localidad. Su puerto pesquero conserva el vínculo con el origen de la villa, mientras que el puerto deportivo evidencia el peso actual de la náutica recreativa.

Por su parte, la zona portuaria es uno de los mejores lugares para completar la visita: concentra el ambiente cotidiano, permite observar el contraste entre embarcaciones tradicionales y de recreo, y conecta con la oferta gastronómica y de ocio del municipio.

¿Cuándo es mejor ir a Laredo?

La elección depende del tipo de viaje: