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Economía

La red de alianzas de Fundación Cruzcampo para que el 80% de sus alumnos encuentre empleo

Encontrar el primer empleo es, para muchos jóvenes en España, un reto lleno de obstáculos. Sin embargo, hay un sector que no deja de demandar profesionales: la hostelería. El problema no es la falta de vacantes, sino la necesidad de una formación que esté realmente conectada con lo que ocurre detrás de una barra o en una cocina profesional. Aquí es donde entra en juego Talento Cruzcampo el programa insignia de la Fundación Cruzcampo, que ha logrado que casi 8 de cada 10 alumnos salgan con un contrato bajo el brazo.

Talento Cruzcampo: formación práctica y enfoque multidisciplinar

La Fundación Cruzcampo, el brazo social de HEINEKEN España, se ha consolidado como la fundación cervecera más longeva del país. Su enfoque se apoya en profesionalizar el sector apoyando a quienes más lo necesitan. Su programa de formación, además de enseñar técnicas de cocina y servicio, sumerge al alumnado en una experiencia práctica e intensiva que responde a las necesidades reales de los hosteleros actuales.

Lo que hace diferente a esta iniciativa es su red de colaboradores. No se trata de una formación teórica aislada, sino de un ecosistema donde grandes marcas se involucran directamente para que el alumno aprenda con los mejores recursos. Esta colaboración permite reforzar la conexión entre el aprendizaje y la realidad laboral, asegurando que los jóvenes adquieran las competencias que el mercado demanda hoy.

La red que hace posibles las becas y el conocimiento

Para un joven con ganas, pero sin recursos pueda acceder a esta formación, el apoyo económico es vital. Empresas y entidades como Fundación “la Caixa”, Deoleo, Boortmalt, Refrival y COVAP actúan como partners de apoyo directo. Sus aportaciones son fundamentales, ya que permiten becar a estudiantes durante todo su itinerario formativo, eliminando las barreras económicas y permitiendo que el talento sea el único requisito para acceder al programa.

Pero la formación también se nutre del “saber hacer” de la industria. Por eso, marcas líderes como Makro, Lactalis Foodservice, Varma, Calidad Pascual, El Corte Inglés y Angulas Aguinaga aportan sus productos y conocimientos expertos. De esta forma, el estudiante no sólo aprende a servir una caña o cocinar un plato, sino que entiende el valor de la materia prima y la gestión logística de un negocio real.

Formación conectada con el sector

Además del apoyo económico, el programa cuenta con organizaciones que aportan formación especializada y conocimiento técnico. Fundación Manpower y Fundación Valentín de Madariaga participan en el desarrollo de talleres y sesiones prácticas dirigidas a mejorar la preparación profesional de los estudiantes.

Por otro lado, empresas como Numier, CoverManager, SIH, Coca-Cola y PriceWaterhouseCoopers contribuyen al desarrollo del espacio formativo y a la gestión técnica de la acción social, proporcionando herramientas, productos y asesoramiento que permiten trasladar al aula situaciones reales del sector hostelero.

Según explica Carmen Ponce, presidenta de Fundación Cruzcampo, la colaboración entre empresas es uno de los pilares del proyecto: “La implicación de nuestra red de aliados demuestra que la colaboración es el motor capaz de multiplicar el impacto social y abrir nuevas oportunidades de empleabilidad en la hostelería”.

Profesionales que comparten experiencia

El programa también incorpora la participación directa de profesionales en activo que trasladan al alumnado la realidad del sector. Entre ellos se encuentra Grupo El Amarre, que cuenta con una estrella Michelin desde 2022 y que colabora con la iniciativa desde hace tres años.

A través de sesiones prácticas y encuentros con estudiantes, el grupo comparte su experiencia sobre el funcionamiento real de un negocio hostelero, desde la gestión del producto hasta la organización del servicio.

“Colaborar con el curso anual de Fundación Cruzcampo nos permite compartir esta filosofía con las nuevas generaciones de hosteleros”, dice Eduardo Guardiola, CEO del Grupo El Amarre.

El programa de acompañamiento profesional se desarrolla entre enero y junio e incluye sesiones sobre gestión empresarial, aprovechamiento y conservación del producto, excelencia en sala y cocina, interacción entre cocina y servicio o emprendimiento en el sector.

Un proyecto con impacto social

El impacto de esta colaboración se refleja en las oportunidades profesionales que encuentran muchos jóvenes al finalizar su formación. Hasta el momento, medio centenar de estudiantes han podido acceder al programa gracias a las becas impulsadas por la red de colaboradores.

Este modelo responde al propósito de Fundación Cruzcampo de impulsar el desarrollo personal y profesional de la juventud a través de la hostelería. En sus más de 30 años de trayectoria, la fundación ha invertido más de 40 millones de euros en acción social, ha formado a más de 17.000 alumnos y ha llegado a más de 100.000 beneficiarios directos e indirectos.

Un recorrido que demuestra cómo la colaboración entre empresas, instituciones y profesionales puede convertirse en una herramienta eficaz para generar oportunidades reales de empleo y fortalecer uno de los sectores más representativos de la economía española.