La invasión destroza el turismo de verano en Ceuta y el sector teme cierres si la crisis se prolonga
El 90% de viajes a la ciudad han sido anulados en temporada alta y más de 200 reservas hoteleras canceladas
La crisis migratoria que sacude Ceuta desde finales de julio ha causado un importante golpe al turismo en plena temporada alta. La entrada masiva de decenas de miles de inmigrantes y la imagen de una ciudad desbordada han disparado la incertidumbre entre los visitantes y provocado una oleada de cancelaciones: las agencias de viajes ceutíes cifran en alrededor del 90% los viajes cancelados, mientras hoteles y empresas turísticas afrontan anulaciones, cambios de reservas y devoluciones.
El impacto llega en el peor momento posible, en pleno agosto, además de que ha coincidido con la feria de Ceuta, que tiene lugar del 1 al 8 de agosto y es una de las mayores celebraciones de la ciudad. Por tanto, esta situación se ha producido en el peor momento, cuando la ciudad debería estar aprovechando el tirón turístico del verano, convirtiendo la crisis migratoria en un nuevo lastre para un sector clave de la economía ceutí.
En consecuencia, esta crisis ya se ha traducido en más de 200 cancelaciones de reservas hoteleras, una cifra que equivale al 25,5% de las plazas hoteleras de la ciudad. Sin duda, un desplome que golpea directamente a hoteles, restaurantes, comercios y empresas turísticas y que amenaza con agravar las pérdidas del sector mientras los empresarios reclaman al Gobierno ayudas para hacer frente al impacto económico de la crisis.
Comercios desamparados
Una de las fechas de mayor turismo para la ciudad, que es la semana de la Feria de Ceuta, se ha visto perjudicada por esta situación. «La semana de feria es la Semana Grande de Ceuta, y muchos comercios tenían ya comprado todo el aprovisionamiento para este evento, además de que los hoteles tenían un número alto de reservas. Mientras que las empresas náuticas también tenían ya a todo el personal extra contratado para estas fechas», indica a OKDIARIO Arantxa Campos, presidenta de la Confederación de Empresarios de Ceuta (CECE).
«En la semana de la feria, todo el mundo aprovecha para salir y para consumir. Y entonces, si le quitas esa semana a los comercios, a la hostelería y en general a los profesionistas de todas esas fiestas turísticas, pues te quedas con un roto importante», asegura.
Otro de los problemas son las pérdidas que han tenido que afrontar los comercios, por un lado, por el tiempo que han estado cerrados y, por otro, por todas las provisiones que ya habían comprado de cara a las fiestas de Ceuta. «Cuando un empresario se aprovisiona de mercancías para vender, normalmente tiene que pagarlas; si esa mercancía no la vende o no la va a vender porque no hay feria, eso ya supone unas pérdidas extra», afirma.
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