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Economía
26ª EDICION MERCO

Golpe a las públicas: Renfe y Redeia se hunden en la reputación empresarial en España

El último ranking Merco 2026 vuelve a dejar una imagen incómoda para dos grandes compañías estratégicas del Estado

  • Celia Amayuelas
  • Celia Amayuelas Díaz (Madrid, 1999), periodista y economista con más de 6 años de experiencia en medios digitales, se incorporó a OKDIARIO en 2026 procedente de finanzas.com, 'El Español' y Capital Radio. Puedes contactar conmigo en celia.amayuelas@okdiario.com

La 26ª edición del ranking Merco Empresas, uno de los principales monitores de reputación corporativa en España, vuelve a reflejar la fuerte concentración de prestigio empresarial en el sector privado.

El informe, que mide la percepción global de múltiples stakeholders, refleja una brecha cada vez más clara entre las grandes marcas de consumo y las de servicios públicos. En este sentido destacan Renfe y Redeia con una de las posiciones más bajas dentro del ranking.

Inditex, Mercadona y Grupo Social Once vuelven a liderar la lista. Este año han entrado en la lista Desigual, Lence, Ebro Foods, Fluidra, Grupo Merck, Ecoener, Takeda Pharmaceutical Company, Coren, EDP y Agrolimen. Mientras que al top 100 se incorporan Barceló Hotel Group, Grifols, Isdin, Volkswagen Group, Nike, Ahorramas y Antolín.

Renfe y Redeia a la cola

Sin duda, lo más significativo es que Renfe y Redeia aparecen en la zona baja de reputación corporativa en España, alejadas del núcleo de empresas mejor valoradas por directivos, analistas y opinión pública empresarial. 

En el caso de Renfe, distintos analistas vienen señalando un deterioro sostenido de la percepción ligado a incidencias operativas, retrasos y presión política sobre el servicio ferroviario, especialmente en Cercanías y media distancia. 

Por su parte, Redeia se mantiene en una posición baja dentro del ranking, debido a que las utilities y operadores de red suelen tener menor reconocimiento reputacional pese a su estabilidad financiera. 

Además de que los analistas destacan que la compañía atraviesa una menor visibilidad y atractivo reputacional frente a grandes eléctricas privadas. A lo que se suma la presión regulatoria que condiciona su percepción.