`
Economía
Economía

Fue despedido tras solo un mes con un contrato indefinido por no presentarse a trabajar un sábado: los tribunales le dieron la razón y tuvieron que indemnizarle

Eran 40 horas semanales, de lunes a viernes, en dos obras ubicadas en la región de Florencia y en Pistoia

  • Ángel Pérez
  • Soy Ángel Pérez, periodista titulado por la Universidad Europea y con un máster de Periodismo Deportivo en la Universidad Villanueva.

Parece de película, pero ha pasado. A principios del mes de abril, un joven obrero de la construcción consiguió un contrato indefinido en Florencia, Italia. Un mes después de ser contratado, le despidieron, pero ahora un tribunal italiano ha revocado esa decisión. En el contrato, se estipulaba un horario preciso que el empleado tenía que hacer.

Eran 40 horas semanales, de lunes a viernes, en dos obras ubicadas en la región de Florencia y en Pistoia. El joven afirmó que respetó este horario hasta el día en que, supuestamente, su empleador le pidió que se presentara a trabajar el sábado. Ese día no se presentó, pero, sin embargo, para la empresa, esta ausencia justificaba la rescisión de su contrato. Eso hizo que el caso llegase ante el juzgado civil de Florencia para impugnar la decisión.

En su apelación, presentó una grabación de audio en la que el dueño del negocio explica los motivos de su despido. «Aquí yo decido, trabajamos los sábados», asegura el documento. «Si no te presentaste a trabajar el sábado, para mí se acabó, el asunto está zanjado, ya no hay contrato».

Juzgado (Adobe)

Sentencia del tribunal

La empresa, por su parte, presentó una versión completamente distinta de los hechos. Sostuvo que el empleado «había sido contratado específicamente para realizar trabajos en las dos obras, que estaban prácticamente terminadas, tal como se indicaba claramente en el contrato de trabajo». Por tanto, según la empresa, la rescisión de la relación laboral estaba vinculada «a la finalización de dichos trabajos».

Sin embargo, esto no convenció al tribunal y el juez determinó que el empleador no había aportado motivos suficientes para justificar el despido. Al ser un contrato con un plazo indefinido, el tribunal consideró que implicaba una necesidad a largo plazo dentro de la empresa, no una asignación temporal. Por ello, se consideró que el despido era «sin causa justificada» y el tribunal ordenó la reincorporación del joven trabajador a su puesto, además de una indemnización.