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Economía
Ayudas públicas

Entró en vigor el 15 de septiembre y está confirmado por el Gobierno: se ofrecen ayudas de 450 euros para cambiar los electrodomésticos

Que se estropee la lavadora es algo que nunca viene bien, pero si además ocurre en un mes en el que se han juntado varios gastos, comprar una nueva puede convertirse en un problema. Lo mismo sucede con el frigorífico, el lavavajillas o la secadora. Son aparatos que utilizamos prácticamente a diario y que, cuando dejan de funcionar, no podemos aplazar su compra durante demasiado tiempo. Por eso está dando mucho que hablar el que desde el pasado 15 de septiembre haya una ayuda que puede hacer ese desembolso algo más llevadero.

El Gobierno de Canarias ha sido el que ha puesto en marcha su nuevo Plan Renove de Electrodomésticos, con bonos que van desde los 70 hasta los 450 euros por aparato. Eso sí, debemos tener claro que no se trata de una ayuda disponible en toda España, sino de un programa dirigido a los residentes en las Islas Canarias. El plan cuenta con dos millones de euros de inversión pública y 1,6 millones se destinan directamente a estos bonos. La cantidad que recibiremos dependerá del aparato que vayamos a cambiar, de su eficiencia energética y también de nuestra situación económica. Para los consumidores en general el descuento puede llegar a 250 euros, mientras que las personas consideradas vulnerables podrán conseguir hasta 450 euros.

Quién puede conseguir los 450 euros para cambiar un electrodoméstico

No todos los compradores recibirán esos 450 euros. El Plan Renove diferencia entre la ayuda general y la destinada a las personas que se encuentran en situación de vulnerabilidad. En el primer caso, los descuentos pueden alcanzar los 250 euros por electrodoméstico. Para llegar a los 450 euros será necesario acreditar la situación de vulnerabilidad cuando se realice el registro. Y hay varias formas de hacerlo.

Por ejemplo, se puede presentar un certificado de vulnerabilidad. También sirve una factura que demuestre que somos beneficiarios del bono social eléctrico o una resolución por la que se nos haya concedido el Ingreso Mínimo Vital. En estos dos últimos casos, la documentación deberá tener una antigüedad máxima de tres meses. La cantidad tampoco será automáticamente de 450 euros por el hecho de cumplir este requisito. El importe concreto dependerá del electrodoméstico que compremos y de su clasificación energética.

Qué electrodomésticos podemos cambiar con el Plan Renove

No vale cualquier aparato que tengamos por casa. El programa se concentra en algunos de los electrodomésticos que utilizamos con mayor frecuencia y cuyo consumo puede tener bastante peso en la factura eléctrica. En concreto, podemos solicitar el bono para sustituir frigoríficos combi, lavadoras, lavavajillas, secadoras y placas de inducción. Además, una misma persona puede utilizar el programa para renovar hasta cinco electrodomésticos durante el periodo en el que permanezca activo.

Hay otra condición que debemos tener presente. No podemos comprar el aparato nuevo y quedarnos el antiguo guardado en casa. El electrodoméstico sustituido deberá retirarse y entrar en el circuito autorizado para la gestión de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos. De este modo, el plan no busca únicamente que las familias gasten menos al comprar un nuevo electrodoméstico. También pretende retirar aparatos antiguos, sustituirlos por modelos con mejores prestaciones energéticas y reducir el consumo eléctrico asociado a su uso.

El bono hay que pedirlo antes de comprar

Este probablemente sea el detalle más importante si estamos pensando en aprovechar la ayuda. Primero se solicita el bono y después se compra el electrodoméstico. Hacerlo al revés puede dejarnos fuera del programa. La plataforma está disponible desde el 15 de septiembre. Una vez emitido el bono, tendremos 15 días para utilizarlo en uno de los establecimientos adheridos. Si dejamos pasar ese tiempo sin comprar el aparato, perderá su validez y el dinero reservado podrá volver a quedar disponible para otro solicitante.

Tampoco tendremos que comprar la lavadora, por ejemplo, pagando su precio completo para esperar después a que la Administración nos ingrese la ayuda. El descuento se aplica directamente cuando hacemos la compra. Es decir, en la tienda pagaremos el precio que quede una vez restado el importe correspondiente al bono. En la propia plataforma del programa se pueden consultar tanto los establecimientos adheridos como los electrodomésticos incluidos y la disponibilidad de fondos.

Se pueden renovar hasta cinco aparatos por persona

Una de las ventajas del programa es que no tenemos que elegir necesariamente un único electrodoméstico. Cada persona puede renovar hasta cinco aparatos durante el periodo de ejecución del plan, siempre que cumpla las condiciones establecidas para cada compra. La campaña está prevista hasta el 15 de diciembre de 2026, pero hay que tener en cuenta algo antes de esperar hasta el último momento: su continuidad depende de que siga habiendo presupuesto. Los fondos destinados a los bonos se han repartido inicialmente entre las distintas islas y el Gobierno irá siguiendo el ritmo al que se solicitan y utilizan.

Así que si tenemos una lavadora que lleva meses dando problemas, un frigorífico antiguo que consume demasiado o estamos pensando en sustituir alguno de los aparatos incluidos, conviene comprobar primero si podemos acogernos al plan. Y, sobre todo, recordar el orden: solicitar el bono antes de comprar, comprobar que el establecimiento está adherido y entregar el electrodoméstico antiguo cuando recibamos el nuevo.