Las fotovoltaicas piden al Gobierno préstamos «puente» del ICO para evitar decenas de quiebras antes de 2030
La Unión Española Fotovoltaica (UNEF) ha trasladado al Gobierno una batería de "medidas paliativas" para el sector

Una parte importante del sector fotovoltaico español atraviesa una situación financiera límite. De hecho, según ha podido confirmar OKDIARIO, la Unión Española Fotovoltaica (UNEF) ha trasladado al Gobierno una batería de «medidas paliativas» para que las empresas fotovoltaicas de placas solares sobrevivan de tres a cinco años hasta que la demanda energética se dispare, tal y como esperan que suceda.
Sin ir más lejos, una de las peticiones que la agrupación ha puesto sobre la mesa al Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico pasa por pedir al Instituto de Crédito Oficial (ICO) préstamos «puente» para evitar la quiebra de decenas de empresas del sector antes de 2030.
En conversación con este periódico, el director general de UNEF, José Donoso, ha explicado que la situación actual sólo se podría revertir reformando integralmente el sistema de fijación de precios de mercado a las características de un sistema renovable.
«Durante el principio de la guerra de Ucrania se estableció lo que se llamó la excepción ibérica, que era poner un techo de mercado. Nosotros decimos ahora que, igual que en aquel momento se puso un techo, se ponga ahora un techo y un suelo. Cuando el mercado esté muy caro, que no se cobre más de una determinada cifra. Pero cuando el precio se derrumba, pues que haya una cantidad mínima», ha explicado Donoso.
Sin embargo, al depender de Bruselas, la Unión de Fotovoltaicas propuso hace tan solo unos días al Ejecutivo una serie de medidas paliativas temporales mientras se logra alcanzar un consenso europeo para llevar a cabo esa transformación estructural.
Medidas «paliativas» para el sector
En primer lugar, según explican desde UNEF a este medio, consideran fundamental tratar la fiscalidad eléctrica y, en concreto, el Impuesto sobre el Valor de la Producción de Energía Eléctrica (IVPEE).
Sobre este piden su eliminación para tecnologías renovables y almacenamiento debido a que, según sus palabras, «es un impuesto que encarece la energía, penaliza la descarbonización y no tiene sentido en el momento actual debido a la desaparición de las necesidades para las que fue creado». Además, apuntan que recientemente fue eliminado en Portugal.
Por otro lado, UNEF ha pedido una retribución por las restricciones técnicas en Fase 1. Es decir, al considerar firme y no flexible la capacidad de generación renovable, consideran que «se genera un derecho a percibir retribución por los vertidos técnicos», al igual que sucede en otros países.
En cuanto al control de tensión, el director general de UNEF explica que «en estos momentos Red Eléctrica lo está pagando a las compañías convencionales un precio de 200 euros el megavatio hora y a nosotros nos ha ofrecido un euro. Creo que no es muy atractivo», critica Donoso.
En este sentido, las empresas requieren un mercado de control de tensión con retribución de costes a 50 euros por megavatio hora para incentivar una rápida participación de las empresas en el mercado del control de tensión.
Por último, también han presentado por escrito la medida mencionada con anterioridad: la financiación vía ICO. Para las fotovoltaicas que se encuentren en una situación límite, podría ser una resolución coyuntural de sus problemas de liquidez para cubrir temporalmente el servicio de la deuda para el periodo de 2026 a 2030.
La esperanza puesta en la demanda futura
La nefasta situación financiera que atraviesan muchas compañías de placas solares pasa por que la energía fotovoltaica no tenga costes marginales: «En el momento en que las energías renovables empiezan a tener una participación grande en el mercado y en muchas horas del día, en las cuales sólo hay renovables… El precio pasa a ser cero o negativo», apuntan desde UNEF.
«El problema más gordo es para aquellos proyectos que entraron en el funcionamiento el año pasado y han ido a puro mercado. A estos proyectos no les ha dado tiempo a hacer caja; han hecho caja», destacan.
Sin embargo, la Unión del sector Fotovoltaico español tiene la esperanza puesta en la demanda que, bajo sus previsiones, está a punto de dispararse en España: «Los precios tan baratos de la energía han atraído una demanda muy importante, fortísima de proyectos y de inversión. Muchas fábricas, muchos centros de datos…», prevén.
En cualquier caso, el aterrizaje de esta ansiada demanda tardará de 3 a 5 años en completarse y, mientras tanto, decenas de fotovoltaicas tendrán que sobrevivir a base de medidas paliativas. Estas propuestas de UNEF al Gobierno de Pedro Sánchez podrían servir de balón de oxígeno para gran parte de un sector que se encuentra al borde del precipicio.