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Economía
Aire acondicionado

Cuánto cuesta tener el aire acondicionado encendido por la noche si duermes 8 horas: pocos se lo imaginan

Dormir este verano se ha convertido en toda una pesadilla. La ola de calor que atraviesa España ha provocado que sea del todo imposible pegar ojo durante la noche, por lo que el aire acondicionado se ha convertido en la clave para descansar un poco, asumiendo que el gasto a final de mes en la factura de la luz, va a ser evidente.

En algunos puntos del país, la temperatura ni siquiera baja de los 25 grados estos días, por lo que resulta más que complicado descansar o dormir unas cuantas horas seguidas. De este modo, no nos queda otra que tirar del aire acondicionado y más teniendo en cuenta que su uso está más que extendido en nuestro país con 3 de cuatro viviendas (según un informe de Samsung Climate Solution) teniendo aire acondicionado, de modo que lo encendemos y no somos capaces de apagarlo hasta que despertamos. Pero entonces surgen las mismas preguntas siempre ¿Cuál es el coste real de hacer eso todos los días de calor? ¿Cuánto puede subir la factura a final de mes?

Lo que cuesta tener el aire acondicionado toda la noche

La pregunta es bastante directa: si lo dejas encendido ocho horas, ¿Cuánto pagas de más? Lo cierto es que no existe una cifra exacta porque depende de varios factores, pero sí se puede hacer una estimación bastante clara que nos de una idea de lo que vamos a pagar cuando acabe el mes de julio y también, de cara a agosto. De este modo, y en términos generales un equipo doméstico que esté en condiciones normales, suele consumir alrededor de un kilovatio hora por cada hora de uso. Es una media, no todos funcionan igual, pero sirve para hacerse una idea rápida.

Entonces, si se mantiene encendido durante toda la noche, unas ocho horas, el consumo total se queda cerca de los ocho kilovatios hora.  Y a partir de ahí, todo depende del precio de la luz en ese momento, pero con la media de precios habituales en España, eso suele traducirse entre 1,20 y 1,60 euros por noche. Es decir, menos de lo que muchas personas imaginan antes de hacer el cálculo. Y si es se repite todos los días durante un mes, el gasto total se mueve entre 30 y 40 euros. No es una cifra baja, pero tampoco ese incremento exagerado que muchos temen cuando piensan en dejarlo encendido.

Por qué no todos pagan lo mismo

A partir de aquí viene la parte importante ya que no todas las casas consumen igual. Ni siquiera dos viviendas similares tienen el mismo gasto debido a diversos factores que influyen y mucho. Uno de los principales tiene que ver con el aislamiento ya que si la casa mantiene bien el frío, el aparato trabaja menos. En cambio, si el calor entra fácilmente, necesita más tiempo para enfriar.

También importa el estado del equipo. Un aire acondicionado sin mantenimiento, con los filtros sucios, pierde eficiencia. Y eso se nota directamente en el consumo. Por otro lado, el tamaño de la habitación también cambia bastante las cosas ya que un dormitorio pequeño, el aire enfría rápido, mientras que en un espacio grande, le cuesta más mantener la temperatura. Y luego está la temperatura que se elige. Bajar demasiado los grados es uno de los errores más habituales si bien eso no hace que el ambiente se enfríe antes antes, solo hace que el aparato consuma más.

La temperatura que marca la diferencia

En este punto, las recomendaciones son bastante claras. El Ministerio para la Transición Ecológica aconseja mantener el aire acondicionado en torno a los 24 grados. Por su parte, el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía sitúa la referencia en 26. Entre ambas cifras, muchos expertos coinciden en algo sencillo y es que alrededor de 25 grados suele ser suficiente para dormir bien sin disparar el consumo. A partir de ahí, pequeños detalles ayudan. El modo noche, un temporizador o incluso un ventilador pueden marcar la diferencia sin aumentar el gasto.

El gran error es  pensar que consume más de lo que realmente gasta

Más allá de los números, hay una idea que se repite mucho y es que dejar el aire acondicionado encendido toda la noche es demasiado caro. Y eso hace que muchas personas lo usen menos de lo que necesitan. Pero cuando se hacen las cuentas, la diferencia no es tan grande. No se trata de un gasto descontrolado si el equipo está en buen estado y se utiliza bien.

Además, dormir mal varios días seguidos también pasa factura. No sólo por el cansancio, también por cómo afecta al día a día. Por eso, cada vez más especialistas hablan de equilibrio. Ni usarlo sin control, ni evitarlo por completo, ajustarlo bien y entender cuánto consume realmente. Al final, no es tanto una cuestión de encender o apagar, sino de cómo se usa. Porque, bien configurado, el aire acondicionado puede ser más asumible de lo que parece.