`
Economía
Mercadona

Mercadona desata la locura: recupera su producto estrella para el buen tiempo y te aseguro que es mejor que el de tu abuela

Ahora que parece que empieza a hacer mejor tiempo, aunque todavía no estemos en pleno verano, hay cosas que cambian casi sin darte cuenta. Apetece comer distinto, más ligero, más fresco, y sin complicarse demasiado. Y ahí es donde entran ciertos productos que, año tras año, vuelven a los supermercados y acaban formando parte de la rutina, tal y como es el caso del gazpacho de almendras de Mercadona, perfecto para el buen tiempo.

Sabemos que Mercadona tiene varios clásicos de temporada, pero el que cada vez llama más la atención es este gazpacho blanco de almendras Hacendado y que no es el típico que todo el mundo tiene en mente, y precisamente por eso es año tras año un éxito. Porque cuando lo pruebas, te das cuenta de que no tiene nada que ver con el gazpacho de siempre, y aun así funciona.

Mercadona desata la locura: recupera su producto estrella para el buen tiempo

Este producto lleva en su etiqueta el nombre de gazpacho, pero en realidad está mucho más cerca del ajoblanco andaluz de toda la vida. Es decir, una sopa fría sin tomate, con una base completamente distinta. En lugar del sabor potente del tomate y el pimiento, aquí manda la almendra. Y eso cambia todo. Es más suave, más cremoso, con un punto muy ligero de ajo y ese toque de vinagre que equilibra sin hacerse pesado.

Gazpacho de almendras Hacendado.

Un formato que tiene todo el sentido

Al margen de su textura, así como de su sabor, una de las cosas que mejor han resuelto en este gazpacho de almendras Hacendado es cómo viene presentado. No es una botella grande para servir en casa, sino un pack de tres bricks individuales. Y esto, aunque parezca un detalle menor, cambia bastante la forma de consumirlo. No tienes que abrir nada grande ni preocuparte por conservarlo después. Sacas uno, lo agitas un poco, y listo.

Es práctico, sobre todo si comes fuera o si no te apetece cocinar. Te lo llevas al trabajo, lo metes en una neverita si vas a la playa o simplemente lo tienes en casa para esos días en los que no quieres complicarte. Además, la cantidad está bien pensada. Un brick de unos 330 ml te resuelve una comida ligera sin quedarte corto ni pasarte.

Lo que lleva el gazpacho blanco de almendras Hacendado

En el gazpacho blanco de almendras Hacendado no hay ingredientes raros ni cosas que no reconozcas. Al contrario. La base es bastante simple con almendras, pan rallado, aceite de oliva virgen extra, vinagre de Jerez, ajo, agua y sal. Las almendras son las que marcan el sabor, y se nota. Le dan esa textura cremosa y ese punto distinto que lo separa de otras sopas frías. El aceite de oliva suaviza, el vinagre refresca y el ajo aparece, pero sin dominar. Es un equilibrio bastante conseguido. No destaca una cosa sobre otra, sino que todo está bastante integrado. Eso sí, hay que tener en cuenta que lleva gluten, por el pan rallado. Es algo básico, pero conviene recordarlo.

Para esos días en los que no quieres cocinar

Cuando sube la temperatura, lo último que apetece es meterse en la cocina. Y ahí este tipo de productos tienen todo el sentido. No sólo porque sean rápidos, sino porque realmente sientan bien. Este gazpacho blanco es ligero, no te deja pesado y cumple justo con lo que buscas en verano: algo fresco y que no complique el día.

A nivel nutricional tampoco está mal. Tiene grasas que vienen del aceite de oliva (3,5%) y de las almendras, que al final son de las buenas, y no es especialmente calórico (98 calorías por cada 100 ml) para lo que es. Pero más allá de eso, lo importante es que funciona ya que lo tomas y no te cansa y si encima está frío, te refresca.

Se puede tomar tal cual o añadir otros ingredientes

La mayoría de la gente lo bebe directamente, sin más. Y tiene sentido, porque ya viene listo y está bueno así. Pero también se le puede dar un pequeño giro sin complicarse demasiado con un poco de melón, por ejemplo, le va muy bien. También unas uvas o incluso algo de jamón si quieres contrastar. No hace falta ponerse creativo ni cocinar nada raro. Con dos cosas simples ya cambia bastante. Y eso también suma. Porque no te limita. Puedes tomarlo siempre igual o ir variando según te apetezca.

En definitiva, el gazpacho tradicional siempre va a estar ahí, eso no cambia. Pero cada vez hay más gente que busca alternativas, aunque sea para ir alternando. Y este gazpacho blanco de almendras ha encontrado su sitio justo ahí. No sustituye a nada, pero añade una opción más que podemos tomar ahora que por fin parece que llega el buen tiempo.