Colas en la pastelería más bonita de Madrid: su Roscón de Reyes artesano acaba de ganar el primer premio
El roscón de Reyes de La Duquesita es el más buscado de todo Madrid
Rebajas de invierno 2026: fechas clave, cuándo empiezan y acaban
Muchos lo hacen y no pasa nada: devuelve tus regalos de Reyes sin dramas y con la ley en la mano
A pocas horas de la noche de Reyes, una de las imágenes más repetidas en Madrid vuelve a darse en el barrio de Salesas: una cola que empieza temprano y avanza hacia la pastelería más reconocida de la zona. Este año la afluencia es incluso mayor, y la explicación es sencilla. Su Roscón de Reyes artesano ganó primer premio en el campeonato más importante de la capital, así que si deseas probar el mejor roscón de Reyes del 2025, no puedes dejar de visitar la que es además, pastelería más bonita de Madrid.
En días como este, el roscón de Reyes es el dulce más vendido en todas las pastelerías, pero el de la pastelería La Duquesita en Madrid, se convierte además en toda una oportunidad para probar un roscón que fue premiado en enero del 2025 como el mejor de todos y con ese título, todavía puede presumir de ser uno de los roscones mejor elaborados de este 2026. Por ello, la cola a las puertas de esta pastelería no cesarán en el día de hoy, pero, ¿qué lleva exactamente este roscón para gustar tanto?.
La pastelería más bonita de Madrid
En la pastelería La Duquesita, en e l centro de Madrid el espíritu de calidad y tradición se mantiene intacto desde hace más de un siglo. Abierta hace 111 años, el obrador del barrio de Salesas lleva toda una vida elaborando dulces típicos españoles y preservando un estilo que no ha cambiado con el paso de las décadas.
La Duquesita fue fundada en 1914 en la calle Fernando VI. En los años 30 pasó a manos de Romualdo Santamaría y, durante generaciones, la familia mantuvo vivo el proyecto hasta su cierre puntual en 2015. Ese mismo año, el pastelero barcelonés Oriol Balaguer tomó el relevo para recuperar uno de los iconos de la repostería madrileña, devolviéndole tanto su esencia como su prestigio.
Entrar en La Duquesita es hacerlo en una pastelería que parece detenida en el tiempo. Sus mostradores, vitrinas, espejos y su espectacular lámpara de cristal siguen siendo los originales. Las reformas se han limitado a conservar la atmósfera del lugar: suelos geométricos, mesas de mármol negro, latón pulido y un salón de té y bombonería que mantiene el encanto histórico y permite disfrutar allí mismo de sus elaboraciones.