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Economía
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El BCE sube los tipos al 2,25% por primera vez en tres años para frenar la inflación: hipotecas más caras

El BCE eleva además su previsión de inflación para 2026 al 3% y reduce el incremento del PIB una décima, hasta el 0,8%

El Banco Central Europeo (BCE) ha aprobado este jueves por primera vez en tres años una subida de 0,25 puntos de los tipos de interés, que se sitúan en el 2,25%, con el objetivo de frenar el alza de la inflación, que en mayo registró en la zona euro un incremento interanual del 3,2% -igual que en España-.

La presidenta del BCE, Christine Lagarde, ha defendido la decisión del Consejo de Gobierno recordando que el mandato de la entidad pasa por garantizar la estabilidad de precios. «Cada uno tiene que hacer lo que le corresponde. Nuestro trabajo es la estabilidad de precios», ha resumido en la rueda de prensa posterior a la reunión, que decidió «de forma unánime y sin reservas» elevar los tipos de interés en 0,25 puntos porcentuales.

De hecho, al ser preguntada sobre los riesgos que podría suponer la subida de tipos, la presidenta del BCE ha dejado claro que «el principal riesgo sería no tomar este tipo de decisión», alegando que una inflación «sin control» dificultaría seguir el camino de la estabilidad de precios marcado por la entidad europea.

Además, el BCE ha decidido modificar sus previsiones macroeconómicas. El organismo que preside Christine Lagarde preve ahora que la inflación general se sitúe, en promedio, en el 3,0% en 2026, el 2,3% en 2027 y del 2,0% en 2028. La inflación, excluidos la energía y los alimentos, se situaría en un promedio del 2,5% en 2026 y 2027, y del 2,2% en 2028, en ese escenario.

En comparación con el ejercicio de marzo, los expertos han revisado al alza las proyecciones de referencia para la inflación en 2026 y 2027 debido a una senda más elevada de los precios de la energía, que se espera que se transmita en cierta medida a la inflación de los alimentos, los bienes y los servicios.

En cuanto al PIB, el BCE prevé que el crecimiento económico se sitúe, en promedio, en el 0,8% en 2026, el 1,2% en 2027 y el 1,5% en 2028, lo que implica una revisión a la baja para 2026 y 2027, debido a un impacto más pronunciado de la guerra en los mercados de materias primas, en las rentas reales y en la confianza.

El BCE fue el primer banco central mundial que reaccionó ante la guerra de Irán. Ya en marzo modificó sus previsiones económicas y elevó su estimación de la inflación para el conjunto del año del 1,9% al 2,6%. Además, redujo su previsión del PIB para la zona euro desde el 1,2% al 0,9%.

Sobre el futuro, el BCE señala en su nota que dependerá de los datos de los próximos meses, que analizará reunión a reunión. «El Consejo de Gobierno realizará un atento seguimiento de la situación y aplicará un enfoque dependiente de los datos, en el que las decisiones se adoptan en cada reunión, para determinar la orientación apropiada de la política monetaria. En particular, las decisiones del Consejo de Gobierno sobre los tipos de interés se basarán en su valoración de las perspectivas de inflación y de los riesgos a los que están sujetas, teniendo en cuenta los nuevos datos económicos y financieros, la dinámica de la inflación subyacente y la intensidad de la transmisión de la política monetaria, sin comprometerse de antemano con ninguna senda concreta de tipos», señala la nota.

La primera consecuencia de esta primera subida de los tipos de intereés desde septiembre de 2023 es que el euribor, índice de referencia de la mayoría de las hipotecas que se firman en España, podría superar el 3% si Christine Lagarde, presidenta del BCE, deja la puerta abierta a nuevas subidas este mismo año.

Cerró mayo por encima del 2,8%, su nivel más alto en 20 meses. El euribor diario se ha situado este jueves en el 2,846%, dejando la media en lo que va de mes de junio en el 2,823%. Una hipoteca media de 150.000 euros subiría unos 700 euros al año.

El BCE ha tomado esta decisión con la inflación en el 3,2% y en espiral alcista por el encarecimiento de los precios de la energía por la guerra de Irán, pero con el PIB en pleno estancamiento.

En el primer trimestre del año el PIB desestacionalizado de la zona euro se redujo en un 0,2%. La economía europea se puede instalar en la estanflación, una de las peores situaciones económicas para empresas y familias.