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Economía
INDEMNIZACIÓN

Acumuló 827 días de vacaciones sin disfrutar por culpa de su empresa y recibió 580.000 euros de indemnización

  • Carla Abadía
  • Carla Abadía Betrán (Huesca, 2003) periodista especializada en SEO. Actualmente, continúa ampliando sus conocimientos en marketing y tiene experiencia en medios de referencia como La Razón, además de participar en diversos proyectos en redes sociales.

Treinta y cinco años dan para muchos veranos, pero este trabajador apenas pudo disfrutar de ellos. Un empleado de una empresa de gestión inmobiliaria del Reino Unido ha logrado que la justicia reconozca una deuda que se fue acumulando durante más de tres décadas. Llegó a acumular 827 días de vacaciones que nunca llegó a disfrutar. Solo por ese concepto, el tribunal ha fijado una compensación de 580.000 euros.

Una plantilla mínima y vacaciones imposibles

El hombre se incorporó a la compañía en 1987. Entonces le correspondían 30 días de descanso al año, pero en la práctica casi nunca pudo utilizarlos. Él y su asistente eran los únicos empleados a tiempo completo de la firma en el país, de modo que cualquier ausencia dejaba la oficina sin cobertura.

Con los años, el problema no se corrigió. Entre 1988 y 1996, la empresa le denegó solicitudes de vacaciones que sumaban 200 días. Su derecho anual llegó a crecer hasta los 45 días, pero la carga de trabajo seguía impidiéndole ausentarse, por lo que el saldo no dejó de crecer.

Una promesa que no se cumplió

Ante la imposibilidad de disfrutar del descanso, el trabajador acordó con la compañía que los días no tomados se irían acumulando y se le abonarían en el futuro.

Entre 2001 y 2004 llegó a percibir algunos pagos, aunque la mayor parte de la cantidad quedó sin liquidar.

Despido y juzgados

La situación se complicó en 2022, cuando la empresa cambió de dirección. Dos años después, el empleado fue despedido por una presunta falta grave. Según su versión ante el tribunal, no tuvo una oportunidad real de defenderse de las acusaciones ni de recurrir la decisión.

Decidió entonces acudir a la vía judicial. El tribunal laboral de Watford concluyó que el procedimiento seguido por la compañía fue injusto y que esta no había probado de forma adecuada los hechos que alegó para justificar el despido.

Las cuentas de la sentencia

El fallo declaró el despido improcedente y fijó dos partidas. La primera, la indemnización por despido injustificado. Sumaba unas 105.000 libras, más de 120.000 euros al cambio.

Como segunda partida, las vacaciones no disfrutadas, unos 460.000 euros por los 827 días acumulados. Sumadas ambas, la empresa deberá pagar al extrabajador más de 580.000 euros.

Revisión de cuentas

Este caso recuerda la importancia de que las empresas planifiquen la cobertura de sus plantillas y gestionen el descanso de sus empleados antes de que se convierta en una deuda de décadas.

Para los trabajadores, es un ejemplo de que las vacaciones pendientes tienen valor económico y pueden reclamarse cuando termina la relación laboral, con las particularidades que fije la normativa de cada país.