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El acercamiento de Sánchez a China: les compramos más, les vendemos menos y cae su inversión en España

Pedro Sánchez se ha enfrentado incluso a sus socios de la UE profundizando en su relación con el régimen chino

Pese a los constantes viajes de Pedro Sánchez a China y la defensa que está haciendo su gobierno de las empresas chinas ante la Unión Europea, los datos de los primeros meses del año muestran que China exporta más productos a España, consolidándose en abril como el primer proveedor de bienes del país por delante de Alemania, que las empresas españolas venden menos productos a China, y que su inversión en España se ha reducido.

Sánchez se ha convertido en el presidente español que más veces ha viajado a China -en cuatro ocasiones, la última en abril de este año-, superando a José Luis Rodríguez Zapatero -fue tres veces en ocho años- y a Felipe González -tres veces en 13 años-.

De momento, las cifras que más suben son las de las ventas de productos chinos en España. Según los datos de Comercio publicados este martes, las importaciones entre enero y abril -último mes publicado- ascendieron a 16.733 millones de euros, lo que supone un 5,7% más que en enero-abril de 2025. Es más del 11% del total de las importaciones de España.

Esto ha consolidado a China como el primer proveedor de bienes y servicios de España, desbancando a Alemania, tradicional primer vendedor de productos a nuestro país. El sorpasso estuvo a punto de producirse ya en 2025, pero a cierre del ejercicio pasado todavía estaba ligeramente Alemania por delante de China como primer proveedor de España.

Sin embargo, las importaciones, las ventas de productos españoles allí ha descendido. China compró algo menos de 2.700 millones de euros a España entre enero y abril, un 1,5% menos que en 2025. Esto hace que el saldo sea negativo para España en más de 13.000 millones de euros.

Ya descendieron en 2024, un 1,5%, y el aumento de las ventas de productos españoles en China en 2025, un 6,8%, quedó ensombrecido por el incremento de las compras hasta más de 50.000 millones, que dejaron el saldo comercial en 37.000 millones a favor de China.

En 2019, primer año completo de Sánchez en el Gobierno, las ventas de productos españoles a China fueron de 6.800 millones de euros -7.970 millones en 2025-, y las compras españolas a China se quedaron en 29.150 millones -en 2025 superaron los 50.000 millones-. La evolución, por tanto, es claramente favorable a las empresas chinas.

Pedro Sánchez y Begoña Gómez, en China.

Mientras, la inversión de China en España no está alcanzando los niveles anteriores a que Sánchez llegara a Moncloa. En el primer trimestre del año, la inversión China en España ha sido de algo más de 41 millones de euros. A este ritmo, la inversión durante el conjunto del año quedaría por debajo de los 200 millones de euros.

Esta cifra es muy inferior a la de 2018 y años previos, antes de la llegada de Sánchez a Moncloa. En 2018, la inversión china en España superó los 1.190 millones de euros, y en 2017 se superaron los 3.000 millones. Hay que recordar que el Gobierno de Mariano Rajoy aprobó la conocida como Golden Visa, que concedía la nacionalidad española por una compra de vivienda superior a 500.000 euros -fue eliminada por Sánchez en abril de 2025-.

Sánchez ha primado la relación de su Gobierno con China pese a que Estados Unidos y Europa han pedido no contratar a empresas públicas chinas, como Huawei. Incluso, el ministro de Transportes, Óscar Puente, llegó a visitar la empresa pública de ferrocarriles en Pekín y amagó con otorgarle un contrato de trenes de Renfe de 4.000 millones, algo vetado por la Unión Europea en concursos anteriores.