El Madrid gana sin querer
Un solitario gol de Vinicius dio el triunfo al Real Madrid ante un Sevilla bullicioso y fallón, que selló la salvación pese a la derrota
Mbappé, después de su rifirrafe con Arbeloa, jugó los 90 minutos y falló varias ocasiones
Vía libre para Mourinho
Victoria cómoda y funcionarial del Real Madrid en Sevilla. Los de Arbeloa se llevaron el duelo del Pizjuán gracias a un solitario gol de Vinicius aunque Mbappé, que jugó los 90 minutos, desperdició ocasiones para haber logrado un hat-trick. Los de Luis García pelearon sin parar pero los madridistas impusieron su talento y ganaron (casi) sin querer. Igual que se salvó el Sevilla a pesar de la derrota.
Arbeloa eligió su penúltima alineación porque llegó a Sevilla con su silla perdida. Había presencias morbosas como las de Carvajal y Mbappé, dos de los pesos pesados que nunca comulgaron con él. También estaban Bellingham y Vinicius, así que el inminente ex entrenador del Real Madrid, volvía a tirar de sus vacas sagradas. Por abreviar jugaba Courtois de portero, con Carvajal, Rüdiger, Huijsen y Fran García en la defensa; Tchouaméni, Pitarch y Bellingham en el medio; más Brahim, Vinicius y Mbappé arriba.
Enfrente un Sevilla deseoso de abrochar una salvación que llegó a tener muy chunga hace un par de semanas. Bullía el Pizjuán en el inicio de un partido al que el Real Madrid tardó en comparecer. Oso avisó de las intenciones locales con un disparo cruzado al que respondió Courtois con una palomita. El canterano sevillista comenzó a triturar al viejo Carvajal e hizo de la banda siniestra el patio de su casa.
En el 12 Oso se marcó otra acción individual que abrochó con un pase de la muerte al que no llegó Akor Adams en el segundo palo por el bigote de una gamba. Perdonaba el Sevilla, mal asunto cuando te enfrentas a un equipo como el Real Madrid, que vacunó a los hispalenses en la primera pelota que llegó al área. Mbappé la bajó de espaldas (golpeó involuntariamente con el codo a Castrín) y se la puso a Vinicius, que batió con un toque sutil de primeras a Vlachodimos. Lo celebraron sin mucho entusiasmo. Así que sin querer el Madrid se había puesto por delante en el Pizjuán.
Gana sin querer
El gol, muy protestado por los locales y revisado por el VAR, hizo tambalearse al Sevilla. El Real Madrid seguía tan pichi. Quique Salas pegó un pescozón a Mbappé sin balón como si hubiera apostado con sus colegas a que veía una amarilla. Se la perdonó Sánchez Martínez. Hasta Vinicius se indignó. El Pizjuán, encendido porque su equipo se había metido en un lío, la tomó con el brasileño.
En el 31 de nuevo el Sevilla se asomó al área de Courtois. Esta vez fue por el otro costado. Carmona remontó la banda y la puso al área pero el remate de Maupay se fue a ninguna parte. Los de Luis García volvieron a presionar con intensidad pero se destapaban demasiado atrás. En el 35 Quique Salas, que no hace prisioneros, se llevó puesta en su despeje en el área la rodilla de Vinicius pero ni Sánchez Martínez ni el VAR quisieron más líos.
Disfrutaban Mbappé y Vinicius con espacio para pastar libres. El francés la tuvo en el 38 tras un buen recorte en el piquito izquierdo del área, pero su disparo cruzado se fue algo desviado. Fue la última ocasión de un primer tiempo que el Sevilla no merecía haber perdido ni el Real Madrid haber ganado, pero las cosas no son como son, no como se merecen.
Regresamos del entreacto con un Real Madrid en plan, como dicen los jóvenes, mandón, bro. Vinicius desatado tuvo la primera y la segunda estuvo en las botas de Tchouaméni al filo del minuto 50. No se rindió el Sevilla, que pudo empatar en el 55 en una acción dentro del área que no alcanzó a rematar Alexis en el área pequeña. En el intercambio de golpes también dispuso de la suya Mbappé, que se topó con una buena salida de Vlachodimos.
Aprieta el Sevilla
Bienvenidos al correcalles. En el 58 Mbappé cabalgó una contra hasta plantarse en el área delante de Vlachodimos. Quique Salas corrió en desventaja, se la jugó echándose al suelo y le rebañó la pelota en una soberbia acción defensiva. Igual de buena fue la salvada de Huijsen ante Adams, al que le arrebató el empate dentro del área pequeña cuando el delantero del Sevilla se aprestaba a la volea.
En el 68 Mbappé desperdició su enésima ocasión al mandar al cielo de Sevilla una buena asistencia de Vinicius dentro del área. Movió entonces el banquillo Arbeloa. Entraron Camavinga y Mastantuono, se fueron Thiago Pitarch y Tchouaméni. Y precisamente el argentino, casi recién ingresado, pudo haber cerrado el partido si su disparo dentro del área no se hubiera topado con el palo derecho de Vlachodimos.
En el 73 por fin marcó Mbappé, asistido esta vez por Bellingham, pero la posición del francés en el inicio de la jugada era de fuera de juego, así que el colegiado anuló el tanto y el VAR ratificó su decisión. El Real Madrid rondaba y merecía el segundo. Arbeloa movió otra vez el banquillo. Dentro Gonzalo y Trent, fuera Vinicius y Brahim.
El Sevilla apuraba sus últimas opciones de empatar un partido que parecía tener perdido. El tiempo corría a favor de un Real Madrid al que tampoco le iba la vida en ello. Arbeloa hizo debutar al canterano Leiva por Bellingham. Eran ya las postrimerías del partido. El gol seguía haciendo la cobra a Mbappé.