La polémica en el Girona-Real Madrid entró a escena en la recta final del primer tiempo cuando De Burgos desde el césped y Pulido Santana desde el VAR anularon un gol de Kylian Mbappé en el minuto 40 de partido por tocar claramente la pelota con la mano de manera involuntaria. Pero esa acción fue justo antes del gol y por ello fue anulada. El colegiado se lo explicó a todos los presentes y todo quedó claro.
Corría el minuto 40 de partido y el encuentro estaba muy abierto en Montilivi. El Real Madrid metió un balón al área, Arnau cayó al suelo y Mbappé, de espaldas, se hizo con el cuero. Pero estaba rodeado por varios defensas. El delantero francés, con mucha habilidad, logró girarse e hizo el primero de los blancos.
Pero el gol fue anulado. Antes, De Burgos tuvo que acudir al VAR para ver la jugada. Le había llamado Pulido Santana a la pantalla porque Mbappé toca de manera involuntaria la pelota con la mano justo antes de marcar. Un ligero toque con su mano casi rozando el césped. Lo suficiente para anular el gol de manera totalmente justa. Tuvo mala suerte el delantero madridista.
Más mala suerte tuvo el Real Madrid cinco minutos después cuando fue Ounahi el que marcó el primer gol del partido a favor del Girona. Un tanto polémico porque viene precedido de una falta sobre Mbappé no pitada en el inicio de la jugada. En este caso, Pulido Santana no llamó a De Burgos para que fuese a la pantalla.