El centrocampista del Real Madrid, Jude Bellingham, ha dado un paso inesperado fuera del terreno de juego. A sus 22 años, el internacional inglés ha entrado en el accionariado del Birmingham Phoenix, equipo de críquet y una de las franquicias de la competición The Hundred, en una operación que ronda el millón de euros.
La inversión le otorga alrededor del 1% de las acciones del club, convirtiéndole en uno de los futbolistas más jóvenes en participar en la propiedad de una entidad profesional de otro deporte. Más allá de lo económico, el movimiento tiene un fuerte componente emocional: el equipo tiene su base en Birmingham, la ciudad donde creció el jugador y donde dio sus primeros pasos tanto en el fútbol como en el críquet.
Jude Bellingham no ha ocultado ese vínculo personal. «Siento que le debo algo a la ciudad», aseguró en un comunicado, dejando claro que esta inversión también responde a un sentimiento de deuda con sus orígenes. Además, explicó sus momentos con su hermano Jobe y cómo eran de pequeños: «Prácticamente todo lo que hacíamos terminaba en peleas y lágrimas, ya fuera jugando al Monopoly, al fútbol o al críquet».
El futbolista inglés, que de niño llegó a jugar en clubes locales de críquet, regresa ahora a su ciudad natal de inversor, en la cual asegura que la buena fe de la gente por ver triunfar a otros ha sido muy importante para él. «En mi caso, siempre sentí que Birmingham era un lugar donde todos querían que todos tuvieran éxito. Fue un lugar donde tuve la suerte de crecer y la gente te impulsaba a querer ser mejor de lo que eras, o a ser el mejor».
La operación también refleja una tendencia creciente entre las estrellas del fútbol: diversificar su carrera antes de la retirada. En el caso de Bellingham, este movimiento ha sido promovido por su infancia y la gente con la que se ha criado. Birmingham Phoenix a partir de ahora caminará de la mano junto a la estrella del Real Madrid.