La esperanza es siempre lo último que se pierde y eso mismo le pasa al Real Madrid con la Liga. Mientras lo permitan las matemáticas, «hay Liga». El conjunto blanco tiene claro que, pese a que se ha dado por finalizada la temporada tras la eliminación en Múnich de la Champions League, intentarán presionar al Barcelona y aguantar en la competición lo máximo que puedan. Necesitan un milagro o varios, pero con seis puntos de diferencia y un Clásico por jugarse, no renuncian a levantar un título al término del curso.
Cierto es que necesitan un pinchazo inminente –a ser posible contra el Celta– de un Barça que tiene un partido menos, puesto que de lo contrario la diferencia seguirá establecida en nueve puntos. Eso llevaría a los madridistas a reengancharse a la pelea por levantar el título, el único en el que aún pueden hacer algo, por imposible que parezca.
Arbeloa no daba por sentenciado el título tras la victoria contra el Alavés. Un triunfo que acercaba a los madridistas ligeramente en la clasificación, a la espera de lo que hagan los de Flick este miércoles ante el Celta de Vigo. «Hasta que matemáticamente tengamos opciones, por supuesto que hay Liga», apuntaba el técnico madridista.
La realidad es que la Liga parece perdida para los madridistas, pero el Clásico que se vislumbra en el horizonte abre la puerta a que el Real Madrid pueda tener una opción. Eso sí, necesitarían otros dos pinchazos más de los azulgranas, en caso de llevarse ellos el duelo del Camp Nou del próximo 10 de mayo.
«El día que, si llega, no las tenemos, perdemos la Liga y el Barça la gana, les daremos la enhorabuena. Hasta entonces, seguiremos peleándola. Si llega ese día en el que la hemos perdido, los partidos que nos queden tendremos que seguir luchando», decía Arbeloa en la rueda de prensa posterior al encuentro ante los babazorros, en los que tampoco sacaron su mejor versión, pero sí lo importante, que eran los tres puntos.
El Real Madrid, obligado a ganar todo
El Real Madrid tiene, por tanto, un pequeño hilo de vida en esta Liga, aunque para que se dé deben cumplirse varias premisas. La primera de ellas, la más obvia, es sacar los 18 puntos que quedan. Algo que no será sencillo. Tres salidas consecutivas tienen los blancos en las próximas semanas –Betis, Espanyol y Barcelona– antes de recibir al Real Oviedo. No podrán fallar en ellos, antes de visitar un Pizjuán donde el Sevilla puede estar jugándose la vida. Finalizarán en casa ante el Athletic.
Si consiguen lograrlo, podrán competir el título, aunque necesitarían dos pinchazos azulgranas. Más allá del Celta, al que reciben este miércoles, el Barcelona se enfrentará a Getafe y Osasuna a domicilio. Tras el Clásico, llegará la salida a Mendizorroza para enfrentarse a un Alavés que ha puesto en serios problemas al Real Madrid. Cerrarán la Liga recibiendo al Betis y, por último, viajando a Valencia.
Los cálculos del Real Madrid, por tanto, pasan porque el equipo culé pierda, además del Clásico, otros dos encuentros. No parece muy factible, pero tampoco será el calendario que tienen por delante los de Flick. De hecho, sus tres próximos rivales ya saben lo que es ganar al conjunto blanco esta temporada.