Eduardo Camavinga pidió perdón a la afición del Real Madrid por su actuación en Múnich, en la que acabó expulsado en un momento clave de la eliminatoria ante el Bayern, cuando estaba igualada. Con el grave error del árbitro Vincic, que sacó la segunda amarilla al centrocampista francés sin saber que tenía una ya antes, Camavinga fue señalado y en el encuentro ante el Alavés en el Bernabéu pidió perdón.
El francés saltó al terreno de juego en la segunda parte, cuando Arbeloa decidió quitar a Tchouaméni para sacarle. Jugó una media hora en un encuentro que el Real Madrid ganó por 2-1 al Alavés, con goles de Mbappé y Vinicius por parte de los madridistas y Toni Martínez, en el último minuto, para el cuadro vasco.
Una vez finalizado el partido, cuando ya muchos jugadores estaban en el vestuario, Eduardo Camavinga dio la vuelta al Bernabéu para pedir perdón a la afición. Mientras hacía algún gesto de perdón con las manos, el francés también se dedicó a aplaudir a los aficionados madridistas que todavía quedaban en el estadio.
Así, Camavinga pidió perdón a su afición tras un encuentro en el que jugó 30 minutos. El Real Madrid consiguió tres puntos que le colocan a seis del Barcelona en la clasificación de la Liga, aunque los culés tienen un partido menos disputado.