El Baskonia dio un manotazo al Barcelona y jugará la final de la Copa del Rey 2026 contra el Real Madrid este sábado en el Roig Arena (19:00 horas). Los de Paolo Galbiati se sobrepusieron a un -9 al final del tercer cuarto (58-49) y respondieron heroicamente con un parcial de 9-21 en el último para agarrar el segundo billete al duelo por el título en Valencia. Trent Forrest volvió a liderar a los suyos con 10 puntos (5/7 en tiros de dos), seis rebotes, ocho asistencias y 20 de valoración y podría disputarse el MVP del torneo con Mario Hezonja.
La tarde en el Roig Arena fue una oda al baloncesto. Digna de la Copa del Rey más bestia de la historia, fruto del trabajo de muchas instituciones: la ACB, el Valencia Basket y la familia Roig, entre otras. El Barcelona-Baskonia no decepcionó a nadie después del histórico desenlace del Valencia Basket-Real Madrid con los triples del alero croata que metían a los blancos en la final de este domingo (19:00 horas).
Pero quedaba un billete en juego para el duelo por el título y ambos se lo merecieron. Will Clyburn le dio el dominio a los de Xavi Pascual en el primer cuarto contra un frío Baskonia (21-16) que no castigaba el bajo acierto desde el perímetro de los jugadores azulgranas. Pero estos se rindieron al ímpetu vitoriano y acabaron cediendo la ventaja al descanso (37-38).
La aparición de Luwawu-Cabarrot, Forrest y Rodions Kurucs en el segundo cuarto rubricó un 16-22 pésimo para el conjunto culé, que se iba a tener que remangar para volver a una final dos años después. Toko Shengelia estaba a los mandos de la nave y sumó más adeptos a la causa en Nico Laprovíttola (nueve puntos en el tercer cuarto) y Kevin Punter, más flojo que en cuartos, y el Barcelona vapuleó a Baskonia en el tercer acto (21-11 de parcial y marcador de 58-49).
El Barcelona se desinfla ante Baskonia
Todo parecía encaminado a un Clásico en la final, pero los de Galbiati mutaron en tiempo récord para responder con un parcial espectacular de 9-21 en el último cuarto. Qué Copa más increíble. El Barça se deshizo en los últimos 10 minutos. Falló 14 tiros de campo en 18 intentos y el cuadro vasco se coralizó, repartiendo su anotación en seis jugadores para dar un manotazo en la mesa del baloncesto español.
La agonía fue máxima para los culés, con un taponazo de Mamadi Diakité sobre Shengelia a siete segundos en la última oportunidad, con 67-69 y canasta posterior de Cabarrot desde el tiro libre. No habrá Clásico, pero da igual: el Real Madrid-Baskonia es una final copera inédita que lo tiene todo.