El Real Madrid se va al parón de selecciones con tiempo de hacer una profunda reflexión. Como todos los años, vaya. Porque una vez más las madridistas han salido humilladas en un Clásico ante el Barcelona. En lugar de cerrar esa brecha con el conjunto culé y mostrarse más próximas a su nivel, han provocado lo contrario. A las seis derrotas del pasado curso se suma la goleada de este domingo. Un 7-0 que debe provocar una reacción, porque después de la profunda remodelación de la plantilla y de la mayor inversión en la historia de la sección en fichajes, en busca precisamente de competirle al Barça, las sensaciones son incluso peores que antes.
El club ha hecho un fuerte desembolso este verano. El club ha gastado 1,5 millones de euros en el fichaje de Felicia Schröder –el más caro de la sección y uno de los más caros en la historia del fútbol femenino a nivel mundial– y el resultado son ocho goles en un total de ocho partidos. La sueca no es un problema, sino una solución que, además, ha caído de pie en Valdebebas.
Acostumbrados a fichar a coste cero, aprovechando jugadoras que terminaban contrato, la entidad decidió dar un golpe de timón y apostar por subir el nivel. Elisa Senss, Janou Levels y Arianna Caruso también llegaron mediante un traspaso, al igual que Schröder, cifrando la inversión en fichajes en cerca de tres millones de euros. Dicha cantidad, al hablar de fútbol femenino, puede considerarse bastante alta. A ellas se sumaron las jugadoras que llegaron a coste cero, como Andreia Jacinto y Lineth Beerensteyn.
Un cambio de política que esperaba dar también un vuelco al historial de los clásicos y a la competencia con el Barcelona. Pero nada más lejos de la realidad. Después de una temporada de lo más dura y humillante en lo referente a los enfrentamientos contra las culés, llegaba la esperanza. Sin jugadoras como Alexia, Ona Batlle, Mapi León o Salma Paralluelo y con el importante desembolso de las madridistas, se esperaba que la brecha se cerrase. El resultado ha sido mucho peor de lo esperado.
El Barcelona le endosó un 7-0 a las madridistas. La mayor goleada de todas las que ha habido en los 26 clásicos celebrados hasta ahora. Y eso que no han sido pocas. Los números no pueden ser peores, puesto que en esos 26 enfrentamientos, el Real Madrid sólo ha ganado un duelo (1-3 en Liga F, en la temporada 2024-2025), perdiendo el resto y firmando un balance de goles de sólo 12 a favor y un total de 99 en contra.
Quesada, muy cuestionado
Si hay alguien que sale tocado y señalado de esta nueva derrota humillante es Pau Quesada. Desde que llegara al banquillo el pasado curso, el Real Madrid se ha habituado a llevarse goleada tras goleada contra las culés. En siete partidos bajo su mando, son 31 goles en contra y sólo dos a favor. Los resultados son de lo más sonrojantes: 7-0, 6-0, 0-3, 2-6, 0-4, 2-0 y 4-0.
Lo cierto es que el Real Madrid parece que ha vuelto a crearse una losa mental y anímica contra el Barcelona. Algo que pareció superar por momentos hace dos temporadas. Se han habituado a llevarse goleada tras goleada y lo peor es que parece que apenas duele. De hecho, no ha habido ningún comunicado ni pronunciamiento en redes sociales por parte de las jugadoras ni del propio técnico sobre lo sucedido en el Camp Nou.
El Real Madrid muestra otra imagen muy diferente ante cualquier otro rival. Las madridistas son capaces de plantarle cara a todos los equipos del mundo, mostrándose superiores como ha sucedido en Champions contra equipos como PSG, Manchester City o, el año pasado, ante Wolfsburgo o incluso el Arsenal, vigente campeón entonces. Sin embargo, cuando llega el Barcelona, sufren un apagón.