El Real Madrid Castilla cayó eliminado en Sabadell y dijo adiós al ascenso a Segunda División. El filial blanco perdió 3-0 en la Nova Creu Alta después de haber ganado 2-0 en la ida y cerró de la peor manera una temporada que había sido extraordinaria. Sin embargo, en Valdebebas consideran que lo ocurrido sobre el césped fue sólo una parte de la historia. Porque la expedición madridista regresó a la capital de España con la sensación de haber vivido una auténtica encerrona desde su llegada a la ciudad catalana.
La indignación en el seno del Castilla es máxima. No sólo por la actuación arbitral, que consideran decisiva, sino también por todo lo sucedido alrededor del encuentro. Desde el club blanco denuncian un clima de hostilidad impropio de una eliminatoria de ascenso que comenzó mucho antes de que rodase el balón.
«No estuvimos bien ayer, pero no nos han dejado jugar la final. El mismo árbitro que nos masacró ante el Mérida. ¿Qué podía pasar?», explica a OKDIARIO fuente del club blanco, muy indignadas con lo sucedido tras ver como han jugado con los sueños de un equipo.
Pedradas al autobús
La tensión arrancó incluso antes de llegar al estadio. Según relatan desde la expedición madridista, el autobús del Castilla fue recibido con el lanzamiento de huevos y piedras. Uno de los impactos llegó a romper una de las lunas del vehículo, generando una situación muy tensa entre jugadores y miembros del cuerpo técnico.
Pero aquello sólo fue el principio. Una vez en la Nova Creu Alta, el ambiente fue subiendo de temperatura. Tal y como denuncian desde el entorno blanco, un miembro de la dirección deportiva del Sabadell protagonizó varios incidentes con futbolistas y miembros del staff madridista.
«Al llegar al estadio, un miembro de la dirección deportiva del Sabadell empieza a empujar a los jugadores, especialmente a Leiva. Tuvieron que meterse miembros del Real Madrid para separar», explican desde la expedición madridista. De hecho, algunos de estos hechos quedaron reflejados en el acta arbitral.
La situación tampoco se calmó durante el desarrollo de la jornada. Desde el Castilla aseguran que hubo continuos intentos de intimidación hacia jugadores y técnicos. «El director deportivo estuvo insultando e intentando intimidar a los jugadores y al resto del staff», denuncian.
«¿Casi agresiones? Sin el casi»
La sensación dentro del vestuario es que se cruzaron varias líneas rojas. Cuando este periódico preguntó si habían existido casi agresiones, la respuesta desde la expedición fue contundente: «Sin el casi».
Además, desde el Real Madrid también consideran que hubo diferentes actuaciones destinadas a dificultar al máximo la preparación del encuentro. Una de ellas se produjo durante el calentamiento. Según denuncian, el sistema de riego fue activado únicamente en la zona donde realizaban los ejercicios los jugadores del Castilla.
Todo ello en una noche que acabó convirtiéndose en una pesadilla para el filial blanco. El Sabadell remontó la eliminatoria, se clasificó para la final por el ascenso y dejó al Castilla sin premio después de una temporada notable. Pero más allá del resultado, en Valdebebas lo que duele especialmente es la sensación de indefensión.
Porque entienden que el equipo no estuvo a su mejor nivel, pero también creen que nunca compitió en igualdad de condiciones. Y por eso, apenas unas horas después de la eliminación, el sentimiento que reina en el Castilla es de frustración. Mucha frustración. La de un equipo que siente que perdió una eliminatoria. Pero, sobre todo, que no le dejaron jugarla en circunstancias normales.