El Real Madrid volvió a tropezar en la misma piedra y el Zalgiris Kaunas, aprovechando un último cuarto indigno de los blancos y una clara ayuda arbitral en una falta inexistente de Mario Hezonja a Sylvain Francisco a falta de tres segundos, le venció y puso en riesgo su factor cancha en la Euroliga (87-85).
Los de Sergio Scariolo cayeron a la cuarta plaza, desperdiciando la opción de afianzarse en la tercera en un partido que nunca llegaron a romper pese a contar con numerosas ventajas (todas inferiores a los 10 puntos) y que decidió Francisco con dos tiros libres que sentenciaron a un Real Madrid que cosechó este viernes su undécima derrota fuera de casa en la temporada europea.
La falta señalada a Sylvain Francisco en la última jugada del partido que protestó el Real Madrid.#Euroleague https://t.co/p19SkAH5OZ pic.twitter.com/Uubpy2YF9w
— Movistar Plus+ Deportes (@MPlusDeportes) March 20, 2026
La doble jornada de la semana que viene se antoja aún más decisiva después de que el Hapoel Tel Aviv, al que recibirán el próximo martes en el Palacio sin público, ganase a la Virtus Bolonia. Sus victorias siguen siendo 20, sólo cinco a domicilio, las mismas que un Valencia Basket que es quinto y su máximo perseguidor, pero al que le tiene ganado el average.
Edy Tavares, pese a flojear en defensa con los interiores del Zalgiris, sobre todo ante un gigante Moses Wright en el último cuarto, salió como el mejor valorado de los blancos (25 créditos, 12 puntos y 10 rebotes). Mario Hezonja, que tuvo tiro para ganar sobre la bocina, fue el máximo anotador de su equipo con 18 dígitos, pero estuvo demasiado errático al tiro (8/21).
Los tres líderes, el croata, Tavares y Facu Campazzo, se deshicieron en ese fatídico último parcial (19-13), en el que Francisco redondeó otra actuación para enmarcar frente al Real Madrid (20 encestes, cinco asistencias y 22 de valoración). El mencionado Wright (16 puntos, 14 capturas y 17 créditos) y Niger Williams-Goss (11 y 10 asistencias para 14), imparables por momentos.
Okeke y Hezonja mandan al inicio
El Real Madrid llegaba con dos misiones a Kaunas, la ciudad que le vio levantar su última Euroliga hace ya casi tres años. La principal era ganar y poner tierra de por medio con Valencia y Hapoel en esta apretadísima clasificación para mirar a la cara a Olympiacos y Fenerbahce. Y la secundaria, cosechar su segunda victoria fuera de casa para zanjar dudas que seguirán envolviendo al equipo de Scariolo.
Éste se dejó ir en un escenario de máxima exigencia como el Zalgirio Arena, aunque su gran ambiente no le intimidó de salida. El cuadro madridista estuvo notable al principio, con Chuma Okeke liderando la anotación con ocho puntos en dos minutos y Hezonja cogiéndole el relevo para marcharse hasta los 11 dígitos en el primer cuarto.
El Real Madrid supo contrarrestar a un Zalgiris en el que Francisco, Wright y el ex madridista Williams-Goss tiraron del carro desde el principio y logró dar un golpe sobre la mesa con la máxima de ocho puntos de ventaja (19-27). Pero el base francés forzó inteligentemente tres tiros libres para reducirla al final del primer acto (25-29) y se encargó él solo de completar el vuelco en el segundo.
Francisco remachó un parcial de 9-0 con un taponazo a Andrés Feliz (castigado con sólo seis minutos en cancha tras su irregular participación) y triple en la misma acción, y el Zalgiris devolvía la igualdad. El Real Madrid dijo ‘sí’ al intercambio de golpes con minutos de contención del quinteto suplente, sobre todo Théo Maledon, pero los locales frenaron la movilidad blanca con dos hombres sobre Tavares y Sylvain agrandó la ventaja lituana con su tercer triple.
Francisco contrarresta a Llull
El Real Madrid salió del atasco aprovechando el bonus con Campazzo y Tavares forzando faltas. El caboverdiano se hizo fuerte en ataque mientras Ulanovas y Birutis le complicaban la tarde en defensa. Como remedio a la fragilidad defensiva de los suyos, Sergio Llull acabó proclamándose el hombre de la primera parte con dos mandarinas seguidas en el último minuto.
El Real Madrid se iba con ventaja al descanso (53-55) antes de que el ritmo y los porcentajes en triples de ambos equipos cayeran a plomo en el tercer cuarto. El Zalgiris se creció con el empuje de Tubelis y los suplentes y los de Scariolo respondían con la aparición de Trey Lyles (siete puntos de una tacada con todo tipo de recursos) y Maledon.
El francés conseguía que el Real Madrid se fuera con ventaja al último parcial (68-72), pero la tónica a seguir era la mejora defensiva, con Alberto Abalde frenando a Francisco (sin puntos en el tercer cuarto). De 25 y 28 dígitos en los dos actos de la primera mitad, el Zalgiris pasaba a anotar sólo 15.
El arranque del último acto también estuvo trabado, con el Real Madrid buscando constantemente a Gaby Deck en el poste bajo como principal recurso. Scariolo volvió a sacar a Abalde para defender a Francisco en los últimos compases y Hezonja salía del banquillo para poner tierra de por medio nuevamente.
Tropiezo del Real Madrid contra el Zalgiris
A falta de cuatro minutos, los blancos vencían por 79-83, pero Wright le cogió la puerta de atrás a Tavares y una vez encontró la llave para penetrar no la soltó. De poco sirvió que Scariolo parase para tratar de convencer a los suyos de volver a elevar el nivel defensivo. El Zalgiris ya galopaba a lomos del pívot pretendido por el Barcelona y el Real Madrid intentaba hallar algún recurso atacante antes de 60 segundos agónicos que iniciaban con igualdad máxima (85-85).
Cortocircuito del conjunto blanco en el penúltimo intento y su sequía se prolongaba durante los últimos cuatro minutos, en los que sólo anotó dos puntos mediante tiros libres de Maledon (13 en total en el último cuarto). Francisco forzó con un piscinazo una falta de Hezonja protestadísima por el quinteto madridista y su banquillo, y el galo no falló desde la personal en la acción de la victoria para Zalgiris.
Tras desesperarse por la decisión arbitral, Scariolo elegía al croata para jugársela. Hezonja no obtuvo éxito en el triple final que habría significado el triunfo. El tropiezo del Real Madrid es dolorosísimo y ahora debe levantarse antes del Clásico en el Palau Blaugrana, donde llegarán con un día menos que el Barça y la moral bastante tocada.