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Lo denuncia la mexicana Renata Zarazúa

El tenis y las apuestas: «Aquí se juega mucho dinero y tú no puedes regalar, quien regala paga o muere»

El tenis vuelve a estar en el punto de mira por las amenazas de muerte que reciben algunos jugadores

La última en denunciar esta situación ha sido la mexicana Renata Zarazúa

Ha hecho públicos los mensajes que recibió después de un partido en el torneo WTA 125 de Suzhou, en China

El tenis vuelve a estar en el punto de mira por las amenazas de muerte que reciben algunos jugadores a raíz de las apuestas deportivas. La última en denunciar esta situación ha sido la mexicana Renata Zarazúa, número 94 del mundo, que ha hecho públicos los mensajes intimidatorios que recibió después de disputar un partido en el torneo WTA 125 de Suzhou, en China. «Aquí se juega mucho dinero y tú no puedes regalar, aquí quien regala paga o muere», decía uno de los comentarios que llegaron a la tenista, en una nueva muestra de la cara más oscura de un negocio que mueve enormes cantidades de dinero y que está poniendo en peligro hasta la seguridad de los deportistas.

Renata Zarazúa había derrotado a la ucraniana Katarina Zavatska y comenzó a recibir mensajes amenazantes en los que también se hacía referencia a sus familiares. «Estoy mirando el partido. Llama a la policía, a quien quieras, yo iré a la cárcel, pero tú y tu pu… familia pagaréis caro este regalo, os lo juro», rezaba uno de los mensajes difundidos. Según las informaciones publicadas, las amenazas podrían estar relacionadas con las pérdidas de un usuario por el resultado del encuentro. La mexicana terminó cayendo en las semifinales ante la eslovaca Rebecca Sramkova, pero el episodio volvió a poner sobre la mesa un problema que afecta a tenistas de diferentes países y categorías.

No se trata de un caso aislado. En febrero de 2026, el español Nikolás Sánchez Izquierdo denunció haber recibido amenazas contra él y su familia antes de debutar en el Challenger de Rosario, en Argentina. El tenista explicó que un número desconocido se puso en contacto con él y le advirtió de que tanto él como sus familiares correrían peligro si no cumplía las exigencias de los apostantes. El jugador trasladó lo ocurrido a los organismos correspondientes, siguiendo los protocolos previstos para este tipo de situaciones. El caso generó una gran preocupación, especialmente por la información personal que los responsables parecían conocer sobre él y sus allegados.

El tenis y las apuestas

También en Rosario, el argentino Román Burruchaga denunció amenazas antes de disputar las semifinales del torneo. En su caso, los mensajes le exigían perder contra su rival y contenían referencias a sus padres y a sus lugares de trabajo. Pese a la intimidación, el tenista decidió competir y ganó el encuentro. La gravedad de estos episodios evidenció hasta qué punto algunos apostantes están dispuestos a intentar condicionar los resultados deportivos mediante el miedo y la violencia.

Otro de los casos más preocupantes es el de la española Marina Bassols, que en mayo denunció públicamente los mensajes que recibió después de perder un partido de la fase previa del torneo de Bogotá. «Te voy a asesinar. Sé dónde vives» y «he pagado a un cartel para que te maten» fueron algunas de las amenazas que difundió. La catalana reconoció que la situación le había generado miedo y criticó que los jugadores terminen acostumbrándose a recibir este tipo de mensajes. Su denuncia sirvió para visibilizar una realidad que afecta especialmente a quienes compiten lejos de los grandes torneos y cuentan con menos recursos para protegerse.