Morientes, el candidato de todos
Fernando Morientes se ha convertido en la solución a los actuales problemas de la Asociación de Futbolistas Españoles. El ex delantero del Real Madrid viene con la vitola de hombre de consenso que puede devolver al organismo presidido por David Aganzo la imagen que ha ido perdiendo durante la pandemia del coronavirus.
El manchego gusta y mucho a todos los estamentos para llevar a cabo una renovación cada vez más necesaria en la AFE. Casi ningún directivo en el deporte español cree ya en David Aganzo. El líder del sindicato de futbolistas se ha caracterizado por los múltiples bandazos durante su trayectoria al frente del organismo y ahora ha visto cómo todos los estamentos se han vuelto en su contra.
La Federación Española le avaló en sus inicios. Su cercanía con Rubiales poco a poco se tornó en distancia cuando Aganzo se arrimó a Tebas por el miedo al sindicato rival FutbolistasON. El presidente de la AFE traicionó al que había sido su gran aval y se echó a los brazos del que era su enemigo irreconciliable.
Posteriormente Tebas y Aganzo se convirtieron en uña y carne hasta el punto de que el jugador se olvidó de que su misión era defender a los futbolistas negociando con la Liga para jugar cada 48 horas. Ese pacto, revelado por Rubiales en unos audios, dejó a los pies de los caballos a Aganzo de cara a los futbolistas.
El presidente de la AFE, viendo que podía caer, radicalizó su postura en las últimas semanas siendo el único que puso palos en la carretera para que no regresase el fútbol tras la pandemia del coronavirus. Quedarse fuera de la foto de los Pactos de Viana le dolió y luego ha puesto en riesgo la industria de Tebas con una serie de movimientos para recuperar su credibilidad al frente del sindicato.
Todos estos bandazos han arrojado a Aganzo al desierto. Ni Liga ni Federación quieren saber nada de él, en el CSD no causa buena impresión por sus impugnaciones al Protocolo sanitario y entre los suyos aumenta la sensación de que no hay nadie al volante.
Es por ello la situación de debilidad actual del dirigente –salpicado por un escándalo de corrupción– ha despertado el interés de todos en que entre un candidato de consenso. El nombre de Fernando Morientes es el que más ha sonado en las últimas horas y el que más acuerdos suscita.
El ex internacional español ha trabajado en los últimos años como embajador de la Liga y mantiene una buena amistad con Javier Tebas. Morientes también guarda buena relación con Luis Rubiales tras haber coincidido la mayor parte de su carrera en los terrenos de juego, mientras que en el CSD valoran su faceta de comunicador y buena imagen.
«Me han llamado los jugadores», dijo Morientes recientemente en una entrevista para presentar su postulación. Muchos de ellos se han movilizado para empujar a un candidato que gusta y que tendrá que enfrentarse a las triquiñuelas de un Aganzo que no se irá por las buenas. El gran problema del presidente de la AFE reside en que cada vez le quedan menos apoyos.
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