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Copa del Rey: Barcelona 3-0 Atlético de Madrid

La emotiva celebración de Simeone y el Atlético con los aficionados desplazados al Camp Nou

Los jugadores y el cuerpo técnico rojiblanco agradecieron el apoyo de su afición

  • Luis Cobos
  • BARCELONA
  • Enviado especial
  • Jerezano con sangre madrileña. Redactor de deportes. Graduado en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid. Amor eterno por la pelota.

De Burgos Bengoetxea se llevó el silbato a la boca, pitó el final del partido y el Atlético respiró. No lo había hecho en prácticamente una hora y media. Todo el rato con la soga al cuello. Resopló Simeone antes de fundirse en un abrazo con sus jugadores. Y todos ellos, en comunión, acudieron a la zona del Camp Nou donde estaban ubicados los miles de aficionados rojiblancos que acudieron a la Ciudad Condal. El Atlético regresa tras 13 años a una final de Copa, bien merece el festejo.

Los rojiblancos firmaron un ejercicio de supervivencia. El Barcelona rozó la proeza. La rozó hasta que a Pedri le duró la gasolina, para respiro el Atlético. En otros momentos del Cholismo, que el Atlético se presentara en un estadio -prácticamente cualquiera- con un renta de cuatro goles, transformaba la empresa de remontada en una utopía. No camina el cholismo por la solidez defensiva de antaño. Carece de aquella calidad individual y la evolución del juego ha desembocado en un equipo más ofensivo, pero con vulnerabilidad atrás.

Ruggeri sufrió lo indecible con Lamine Yamal. Es buen trilero el extremo. El Cholo, cuando el Barcelona se puso 3-0 y la soga le apretaba más, tiró de sentimiento atlético. «En ese momento me dije ‘estos es el Atleti’. Ellos estuvieron un paso más arriba que nosotros y no podíamos asociarnos y atacar desde atrás. Ellos hicieron un esfuerzo grandísimo. Me decía su opinión sobre algunas situaciones y le dije que juegan bárbaro. Ojalá nos encontremos en cuartos de final de Champions para competir de la mejor manera», explicó Simeone.