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Los radiadores tienen los días contados: la tendencia de moda en 2026 es mucho más práctica, moderna y está avalada por los expertos

  • Janire Manzanas
  • Graduada en Marketing y experta en Marketing Digital. Redactora en OK Diario. Experta en curiosidades, mascotas, consumo y Lotería de Navidad.

Jordi Martí, arquitecto y divulgador especializado en eficiencia energética, asegura que los radiadores tienen los días contados frente a una nueva tendencia que está ganando terreno a pasos agigantados en 2026. «Los radiadores son una tecnología ineficiente y obsoleta», afirma, subrayando que el cambio es consecuencia directa de cómo se diseñan y aíslan hoy los edificios. Si bien fueron muy útiles durante décadas porque las viviendas tenían un aislamiento deficiente, la situación actual es muy distinta: «Si tu casa está bien aislada, las paredes estarán calientes aunque la temperatura interior sea la misma», señala.

En este contexto, Martí recuerda que la sensación térmica no depende sólo de la temperatura. En viviendas mal aisladas, el cuerpo humano pierde energía hacia superficies frías, lo que aumenta la sensación de incomodidad. En cambio, con un buen aislamiento, ese intercambio se reduce notablemente, cambiando por completo la lógica de la calefacción. Por eso, mantener sistemas basados en calderas de gas y radiadores muy calientes deja de tener sentido en edificios nuevos en 2026: «Ahora ya no tiene sentido tener una caldera de gas y radiadores que se calientan muchísimo», insiste.

La tendencia de moda que va a sustituir a los radiadores en 2026

@jordimartix Adiós radiadores 👋 #arquitectura #construccion #climatizacion #energia ♬ sonido original – jordimartix

«En 2026, los radiadores tienen los días contados y os explico por qué; hasta ahora han funcionado muy bien porque en invierno las paredes y ventanas eran muy frías, y la superficie caliente del radiador compensaba esa pérdida de temperatura; el gobierno recomienda poner la calefacción a 19 grados, pero si la casa es antigua las paredes seguirán frías, mientras que en una vivienda bien aislada estarán más templadas, y aunque la temperatura interior sea la misma, el cuerpo humano, al estar caliente, irradia calor hacia superficies frías, generando mayor sensación de frío en viviendas mal aisladas; en ese tipo de casas los radiadores están más calientes que las personas, o eso espero, y por eso se percibe confort, porque emiten calor hacia el entorno.

Sin embargo, los edificios nuevos están mucho mejor aislados y ya no tiene tanto sentido mantener calderas de gas con radiadores que alcanzan temperaturas muy elevadas, porque es una tecnología cada vez más ineficiente y obsoleta; en su lugar veremos climatización por aire, suelo radiante o sistemas más modernos como bombas de calor u otras soluciones térmicas, y progresivamente habrá menos radiadores, lo que permitirá más libertad en el diseño de los espacios, como abrir puertas con más facilidad o colocar los muebles donde se quiera».

Según el experto, el futuro pasa por soluciones que trabajan a menor temperatura y con mayor eficiencia energética, como la aerotermia o el suelo radiante, todos ellos más adaptados a viviendas que están bien aisladas. «Cada vez verás menos radiadores», anticipa, destacando que no es una tendencia puntual, sino un cambio estructural impulsado por la normativa y el encarecimiento de los combustibles fósiles.

Aerotermia

Los sistemas de aerotermia son bombas de calor que captan la energía presente en el aire exterior mediante un ciclo termodinámico, y la transforman en calefacción durante el invierno, refrigeración en verano y agua caliente sanitaria a lo largo de todo el año. Su rendimiento es muy elevado, ya que pueden ofrecer más energía térmica de la que consumen en electricidad, lo que los convierte en una alternativa mucho más eficiente que los sistemas tradicionales basados en combustibles fósiles.

En el contexto europeo, el uso del calor representa aproximadamente la mitad de la demanda final de energía. Dentro de este ámbito, la calefacción y el agua caliente en edificios concentran más del 60 % del consumo térmico, mientras que los procesos industriales suponen en torno a un 30 %. El frío, aunque relevante en países del sur, apenas representa un 2 % del total.

Suelo radiante

El sistema de suelo radiante distribuye el calor de forma uniforme por toda la vivienda mediante una red de tuberías instaladas bajo el suelo, por las que circula agua a baja temperatura, en torno a 35 o 40 ºC para calefacción y unos 15 o 16 ºC cuando se utiliza para refrescar el ambiente. Estas conducciones, distribuidas de forma uniforme bajo el suelo, permiten una emisión de calor homogénea en toda la superficie, lo que convierte al suelo radiante en uno de los sistemas más eficientes de climatización. Existe también una variante de este sistema, conocida como suelo radiante eléctrico, en la que las tuberías se sustituyen por resistencias eléctricas que transforman directamente la energía eléctrica en calor.

El suelo radiante reparte el calor de forma mucho más uniforme que otros sistemas de calefacción, lo que permite optimizar el consumo energético y reducir los costes a largo plazo. Además, reduce la circulación de polvo y alérgenos en el ambiente. Esto contribuye a un aire más limpio en el interior de la vivienda, lo que puede resultar especialmente beneficioso para personas con alergias o problemas respiratorios.