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Psicología

Los psicólogos expertos coinciden: las personas que hablan solas no tienen un trastorno, en realidad son mentes brillantes

  • Fernando Larruscain
  • Estudiante de periodismo en la Universidad Complutense de Madrid. Redactor de SEO en OKDIARIO. Apasionado del deporte y de las MMA.

Los psicólogos han podido resolver una de las incertidumbres que afectan a gran número de personas. Las personas que hablan solas o consigo mismas no tienen un trastorno, sino que su cerebro está realizando la gestión de pensamientos en su mente. Es algo corriente que sucede en la mente de la mayoría de nosotros, siendo este un mecanismo cognitivo normal y muy útil.

La ciencia rescata una serie de beneficios que produce en los cerebros de las personas que mantienen este rasgo, centrándose en el ejercicio de la memoria y el control de emociones.

¿Qué dice la psicología de este hábito?

Los expertos en psicología recalcan el gran beneficio que tiene sobre la memoria hablar contigo mismo. Tu cerebro recuerda mejor lo que dices en voz alta que lo que lees o piensas en silencio. De hecho, es una técnica común de memorización que se emplea para el estudio de contenidos extensos.

Repetir en tu mente una palabra o hablar sobre un tema concreto desvía nuestra atención y pensamiento y pone el enfoque en lo que estamos hablando. Un ejemplo puede ser repetirte una palabra en la que quieres poner tu atención. Pierdes las llaves del coche y te repites la palabra con el fin de sólo poner atención en localizar las llaves.

Mucha gente decide de forma casi voluntaria hablar en voz alta para simular escenarios (conferencias), motivarte a ti mismo ante situaciones importantes donde los nervios están a flor de piel (deportes) o para organizar ideas en tu mente como pasos que tienes que seguir para algo.

Otro de los beneficios se centra en la liberación de emociones, sobre todo las que piden el desahogo. Cuando estamos enfadados, solemos tender a hablar solos; esta tendencia se produce con el fin de liberar tensión física acumulada en el cuerpo tras una discusión.

¿Por qué no es un trastorno?

Este hábito se hereda de nuestra etapa de niños, donde hablamos solos para guiar nuestra conducta. Los adultos simplemente internalizan este proceso, aunque a veces se suele externalizar, como hemos hablado con anterioridad.

Hablaríamos de trastorno en caso de que la persona no supiese que está hablando consigo misma, respondiendo a voces ajenas o ficticias (alucinaciones auditivas). También, en caso de que el habla sea desorganizada, generase angustia o interfiriese gravemente con la vida diaria.