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Poner una hoja de laurel debajo de la almohada antes de acostarte: para qué sirve y por qué lo recomiendan

  • Janire Manzanas
  • Graduada en Marketing y experta en Marketing Digital. Redactora en OK Diario. Experta en curiosidades, mascotas, consumo y Lotería de Navidad.

Durante siglos, el laurel se ha utilizado en  distintas culturas por sus propiedades culinarias, medicinales y espirituales. Algunas creencias populares sostienen que poner una hoja de laurel debajo de la almohada antes de acostarse ayuda a dormir mejor, aliviar el estrés y tener sueños más nítidos o incluso «proféticos». Pero ¿qué hay de cierto en estas afirmaciones?

El laurel forma parte de la familia de las Lauráceas y se encuentra principalmente en zonas del Mediterráneo y de América del Norte. Las variedades más conocidas son el laurel mediterráneo, cuyas hojas son relativamente cortas, gruesas y de un tono verde oscuro, y el laurel de California, que presenta hojas más largas y estrechas. Ambas especies contienen flavonoides, taninos y aceites esenciales, sustancias con propiedades antioxidantes, antiinflamatorias y digestivas.

La razón por la que deberías poner una hoja de laurel debajo de la almohada

Uno de los usos más extendidos del laurel en la actualidad consiste en poner una hoja debajo de la almohada antes de dormir. Aunque no hay estudios científicos que demuestren que esta práctica mejora el descanso, algunas personas aseguran que les ayuda a relajarse y a conciliar el sueño, además de aliviar los problemas de insomnio.

En España, se calcula que más de 12 millones de personas no descansan de forma adecuada y más de 4 millones sufren algún tipo de trastorno del sueño grave. Cuando el insomnio se presenta de manera crónica, el 82,2 % de las personas afectadas afirma experimentar cansancio y una menor motivación. Por su parte, el 62,2 % reconoce sufrir irritabilidad y el 60 % señala problemas de concentración. Asimismo, el 48,9 % manifiesta dificultades a la hora de tomar decisiones.

El laurel cuenta con una larga tradición en las prácticas naturales y espirituales. Además, algunos estudios sobre su composición han analizado sus posibles propiedades biológicas, entre ellas sus efectos antiinflamatorios y su relación con la salud digestiva, circulatoria y hepática. En el ámbito de la aromaterapia, la inhalación de sus vapores también se ha utilizado tradicionalmente para aliviar las molestias asociadas a las flemas y la mucosidad.

Más allá de colocar una hoja de laurel bajo la almohada, una de las maneras más sencillas de aprovechar los beneficios de esta planta es preparar una infusión. Para ello, añade dos hojas de laurel secas a 250 ml de agua hirviendo y déjalas reposar durante unos 10 minutos.

Efecto relajante

La Universidad de Salerno, en Italia, llevó a cabo en 2017 un estudio sobre la composición del laurel y sus propiedades biológicas:

La Dra. Victoria Fernández Sánchez, jefa del Servicio de Neurofisiología del Hospital Quirónsalud Málaga señala que «muchas alteraciones del descanso pueden mejorarse adoptando hábitos sencillos, como mantener horarios regulares, acostarse y despertarse a la misma hora todos los días ayuda al reloj interno; cenas ligeras y tempranas; o reducir pantallas, evitar móviles, tablets y televisores al menos una hora antes de acostarse, ya que la luz azul confunde al cerebro y dificulta que se active el mecanismo natural del sueño».

Sueños premonitorios

En distintas culturas, el laurel se ha relacionado tradicionalmente con la intuición y la clarividencia. Según estas creencias, colocar una hoja cerca de la almohada antes de dormir podría favorecer sueños más vívidos y ayudar a interpretar emociones o situaciones que generan preocupación durante el día. Incluso hay quienes anotan sus preguntas antes de acostarse, confiando en que las respuestas aparezcan mientras sueñan.

Limpieza energética

Para atraer la prosperidad, la abundancia y el éxito, algunas creencias populares proponen un sencillo ritual con hojas de laurel. Para ponerlo en práctica, basta con seguir tres pasos:

  1. Colocar cuatro o cinco hojas de laurel debajo de la almohada de la cama en la que se duerme.
  2. Dedicar unos cinco minutos a pensar de forma positiva en distintos aspectos de la vida personal y en aquellos que se quieren mejorar.
  3. Repetir este pequeño ritual cada noche durante un mes, manteniendo la atención en los objetivos y deseos que se quieren alcanzar.

Además de este ritual, existen otras prácticas populares que utilizan el laurel con fines simbólicos y espirituales. Una de ellas es el ritual del laurel con agua, que consiste en sumergir varias hojas en un recipiente durante un minuto, retirarlas y apretar cada una con la mano hasta romperlas. Después, se arrojan los restos al suelo como parte de la ceremonia.

La medicina natural tradicional recoge diversos usos atribuidos al laurel a lo largo del tiempo. Entre ellos, destaca su capacidad para repeler las polillas cuando se colocan sus hojas en armarios y cajones. También se le atribuyen propiedades para reducir la sudoración, prevenir y aliviar las flatulencias y contribuir a disminuir el estrés.