No tires tus tarjetas de crédito caducadas: son un tesoro y hay mejores formas de reutilizarlas
Las tarjetas de crédito pueden funcionar como etiquetas resistentes o piezas para organizar objetos
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A todos nos pasa que, cuando caduca nuestra tarjeta de crédito, la cortamos y tiramos sin pararnos a pensar que tenemos un tesoro multiusos en nuestras manos que podemos reutilizar para múltiples cosas y darle así una segunda vida.
Por su tamaño, firmeza y resistencia, sirven para crear separadores, etiquetas de larga duración y pequeños organizadores para agrupar cables, llaves, frascos y cajones. Entre todas ellas hay una opción que destaca por encima de todas: convertirlas en etiquetas rígidas y reutilizables para organizar la casa.
Porque este plástico sirve para ordenar
A diferencia de otros materiales como el papel o el cartón, las tarjetas de crédito no se doblan fácilmente, soportan el uso diario y se pueden limpiar en caso de mancharse, lo que las convierte en una opción más ventajosa sobre el resto de los materiales.

Además, como casi todas tienen el mismo tamaño, permiten lograr una estética armoniosa y pareja, creando etiquetas simétricas para usar en frascos, canastos, cajas o cajones. De esta forma no parece una manualidad improvisada, sino un detalle preparado para ordenar mejor los elementos del hogar.
¿Cómo darles un nuevo uso?
Lo primero es saber qué materiales se necesitan para ello: una tarjeta de crédito caducada, tijera resistente, regla, un lápiz, una lija fina, pintura en aerosol, cinta adhesiva, perforadora, hilo o una cuerda fina y un paño seco.
Es muy importante no cometer el error de dejar visible el diseño original de la tarjeta. Esto romperá completamente con la estética debido a sus colores fuertes, los números, nombres o datos personales que puedan quedar visibles en la tarjeta. Por eso es importante lijarla suavemente y cubrir la superficie con pintura de colores.
Pasos a seguir para reutilizarla
En primer lugar, es reunir aquellas tarjetas bancarias que ya hayan caducado o que no tengan un uso importante. Lo importante es que estén enteras y sin ningún tipo de daño. Seguidamente, se debe definir el formato: si preferimos que tengan una forma rectangular o redondear las puntas.
Una vez definido todo lo anterior, se comienza a pasar la lija suavemente sobre la superficie para quitar brillo y ayudar a borrar los datos personales. Una vez ya lijada la superficie, debemos pintar la tarjeta para que adquiera esa terminación limpia y decorativa.
Cuando la pintura haya secado, se escribe la categoría que se desee catalogar y se le perfora un pequeño agujero con una perforadora en uno de los extremos, donde se colocará el hilo fino que lo atará al objeto. Una vez ya terminado todo este proceso, solo queda colocarlas donde más sirvan.