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Ni bicarbonato ni vinagre: el ingrediente confirmado por la ciencia que las cucarachas odian y todos tenemos en la cocina

  • Ana López Vera
  • Máster en Periodismo Deportivo. Pasé por medios como Diario AS y ABC de Sevilla. También colaboré con la Real Federación de Fútbol Andaluza.

Las cucarachas representan una de las plagas más persistentes y desagradables en los hogares españoles. Para ahuyentarlas, sólo tienes que utilizar un ingrediente que seguramente tengas en tu cocina.

Una investigación demuestra que la canela no solo aromatiza, sino que actúa como un potente repelente capaz de superar incluso a productos químicos convencionales.

La ciencia confirma que la canela es el repelente natural más eficaz contra las cucarachas

Un estudio científico han validado el uso de la canela como una herramienta de alta eficacia frente a la cucaracha americana. Según una investigación publicada en la revista Insects, ciertos compuestos naturales presentes en esta especie superan la capacidad de repelencia de sustancias sintéticas conocidas.

El estudio evaluó la eficacia del cinamaldehído, el componente principal de la canela, frente al DEET, un ingrediente común en los insecticidas comerciales. Los resultados revelaron que las mezclas basadas en estos compuestos de la canela logran una tasa de repelencia de hasta el 98%.

Lo más sorprendente es que estas soluciones naturales resultaron ser entre 5,9 y 10 veces más efectivas que el DEET, ofreciendo una protección prolongada durante al menos 72 horas sin los efectos tóxicos de los químicos tradicionales.

¿Por qué la canela funciona mejor que otros remedios contra las cucarachas?

La efectividad de la canela reside en su composición química y en cómo esta interactúa con la biología de los insectos. El cinamaldehído desprende un aroma extremadamente intenso que colapsa los receptores sensoriales de las cucarachas.

Estos insectos dependen críticamente de sus antenas para orientarse, localizar alimentos y comunicarse con el resto de la colonia. El fuerte olor de la especia genera una interferencia sensorial que les impide navegar por el entorno, obligándolas a abandonar el área industrial.

Además del factor olfativo, la textura física de la canela en polvo supone un obstáculo mecánico. La estructura granulada de este ingrediente causa irritación por contacto en el exoesqueleto de las cucarachas.

Este doble efecto (repulsión química por el olor y molestia física por el contacto) convierte a la canela en una barrera mucho más completa que soluciones líquidas como el vinagre, que se evaporan rápidamente sin dejar un impacto duradero en el sistema nervioso del insecto.

Cómo utilizar la canela para ahuyentar a estos insectos

Para aprovechar al máximo este recurso, los expertos sugieren una aplicación estratégica en los puntos críticos de la vivienda. El primer paso consiste en identificar las zonas de actividad, que suelen ser lugares oscuros, húmedos y cercanos a fuentes de calor, como el motor del frigorífico o la zona inferior del fregadero.

La aplicación puede realizarse de tres formas principales:

  1. Barreras de polvo: esparce canela directamente en rendijas, zócalos y entradas de tuberías para no permitirles el paso.
  2. Mezclas con aceites: combina la canela con aceites esenciales para crear una solución más persistente que se pueda aplicar en superficies verticales o de difícil acceso.
  3. Canela en rama: coloca ramas enteras en el interior de cajones o despensas donde se guarda comida, proporcionando una protección constante y aromática.

A diferencia de los insecticidas industriales, el uso de canela presenta una toxicidad muy baja para otras especies.

Las pruebas de seguridad demuestran que este método es inocuo para organismos como peces o lombrices de tierra, lo que lo convierte en una opción ecológica ideal para hogares con mascotas o niños, siempre que se use con moderación para evitar reacciones alérgicas leves.

No obstante, ante una infestación masiva de cucarachas, los especialistas recomiendan combinar este repelente natural con una limpieza profunda y, si fuera necesario, servicios profesionales de control de plagas.