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El lema de vida de Juan Ramón Jiménez, premio Nobel de Literatura andaluz: «Si te dan un papel pautado, escribe por la parte de atrás»

  • Naiara Philpotts
  • Editora formada en la Universidad de Buenos Aires, con posgrado en lectura crítica. Escribo sobre ciencia, tecnología y actualidad. Soy escritora de novelas y gran aficionada a la ciencia ficción.

En noviembre de 1920, la revista España publicó una reflexión breve del poeta Juan Ramón Jiménez sobre cómo escribir sin dejarse limitar por el papel disponible.

La reflexión del escritor apuntaba a una actitud frente al oficio de escribir que Jiménez mantuvo mientras trabajaba entre España, Cuba, Estados Unidos y Puerto Rico a lo largo de su vida.

La curiosa historia detrás de la reflexión de Juan Ramón Jiménez y su conexión con Ray Bradbury

«Si te dan papel rayado, escribe de través; si atravesado, del derecho», escribió Jiménez en 1920. De esa forma, planteó que la falta de papel adecuado no es excusa para no escribir. Si el papel viene con renglones, se escribe atravesado; si viene rayado en otra dirección. Siempre debe aprovecharse igual.

La versión que circula hoy en español, «si te dan un papel pautado, escribe por la parte de atrás», proviene de una traducción parcial al inglés que el escritor estadounidense Ray Bradbury usó como epígrafe de su novela Fahrenheit 451.

De esa traducción parcial surgió después esta popular versión en español, un poco distinta de la reflexión que Jiménez publicó originalmente en 1920.

La idea de Juan Ramón Jiménez de que ningún papel es un obstáculo para escribir

En la década de 1920, Jiménez fue reconocido como el maestro de la nueva generación de poetas españoles mientras se desempeñaba como crítico y editor de revistas literarias.

Ese trabajo con el papel impreso ocupó buena parte de su carrera hasta que la Guerra Civil lo obligó a dejar España.

¿Quién fue Juan Ramón Jiménez, el poeta andaluz Premio Nobel de Literatura en 1956?

Juan Ramón Jiménez nació el 24 de diciembre de 1881 en Moguer, Huelva, y se formó en un internado jesuita antes de estudiar Derecho en Sevilla, carrera que no terminó, según la Fundación Nobel. En 1900, el poeta nicaragüense Rubén Darío, líder del movimiento modernista, ayudó a publicar su primer libro de poemas, Almas de violeta.

Entre 1905 y 1912 vivió en Moguer, donde escribió Elejías puras, influida por el romanticismo alemán y el simbolismo francés. Su estilo posterior, más austero y marcado por el color blanco, apareció en Platero y yo, de 1914.

Ese estilo se completó en Diario de un poeta recién casado, escrito durante un viaje a Estados Unidos en 1917, el mismo año en que Jiménez se casó con la escritora y traductora Zenobia Camprubí.

La Guerra Civil española lo obligó a dejar el país en 1936. Pasó por Puerto Rico y Cuba, donde permaneció tres años, y en 1939 se trasladó a Estados Unidos, donde residió hasta 1951, antes de instalarse definitivamente en Puerto Rico. Allí publicó Españoles de tres mundos, en 1942, y el poemario Voces de mi copla, de 1945.

En 1956 recibió el Premio Nobel de Literatura «por su poesía lírica, que en lengua española constituye un ejemplo de espíritu elevado y pureza artística», según la Fundación Nobel. Sin embargo, Jiménez no pudo viajar a Estocolmo por enfermedad.

El rector de la Universidad de Puerto Rico, Jaime Benítez, leyó en su nombre el discurso del banquete. En ese texto, Jiménez escribió: «Mi mujer Zenobia es la verdadera ganadora de este premio. Su compañía, su ayuda, su inspiración hicieron posible mi trabajo durante cuarenta años. Hoy, sin ella, estoy desolado y desamparado», en referencia a Zenobia Camprubí, quien había fallecido pocos días antes de la ceremonia.