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José González, experto en jardinería profesional: «Para evitar las plagas de procesionaria en tu jardín, lo recomendable es tratar el árbol en otoño cuando la oruga es pequeña»

  • Ana López Vera
  • Máster en Periodismo Deportivo. Pasé por medios como Diario AS y ABC de Sevilla. También colaboré con la Real Federación de Fútbol Andaluza.

La procesionaria del pino es una de las plagas que más preocupan a quienes tienen árboles en el jardín, especialmente por los riesgos que supone para las personas y los animales domésticos.

La prevención es fundamental para reducir su presencia y evitar el contacto con sus pelos urticantes. José González, experto en jardinería profesional, explica cuándo conviene actuar y por qué el otoño es una época clave.

¿Cuándo tratar los pinos para evitar que evitar las plagas de procesionaria?

La oruga procesionaria (Thaumetopoea pityocampa) se alimenta de las acículas de los pinos y otras coníferas. Durante su desarrollo, construye bolsones de seda en las ramas, donde se refugia, sobre todo, durante los periodos más fríos. Su ciclo biológico determina cuándo resulta más eficaz intervenir para controlar la plaga.

José González, profesional vinculado a Jardines con Vida, recomienda anticiparse a los meses en los que las orugas descienden de los árboles. En un vídeo publicado en la cuenta de TikTok de la empresa, el especialista señala que «para evitar las plagas de procesionaria en tu jardín, lo recomendable es tratar el árbol en otoño, cuando la oruga es pequeña».

La recomendación del experto se centra en actuar durante las primeras fases de desarrollo de la oruga, antes de que alcance un tamaño mayor y resulte más difícil controlar la infestación. La fecha exacta depende de las condiciones meteorológicas, la zona geográfica y la evolución de cada población.

Una de las técnicas que pueden valorar los profesionales es la endoterapia vegetal, un tratamiento que consiste en introducir el producto fitosanitario directamente en el sistema vascular del árbol para que se distribuya por su interior.

¿Por qué es importante tratar los pinos en otoño?

El otoño constituye un periodo estratégico porque las larvas jóvenes comienzan a alimentarse de las acículas y desarrollan progresivamente los característicos nidos de seda. Si el tratamiento coincide con una fase temprana, puede contribuir a reducir la población antes de que las orugas completen su desarrollo.

Esperar a observar las procesiones en el suelo supone llegar a una etapa muy delicada. En ese momento, las orugas abandonan los pinos para enterrarse y completar su metamorfosis. Además, sus pelos urticantes pueden provocar reacciones cutáneas, irritación ocular y problemas respiratorios.

Por otro lado, la prevención protege a los perros y otros animales domésticos, que pueden sufrir lesiones graves si entran en contacto con las orugas o intentan olfatearlas. Por ello, conviene mantenerlos alejados de los pinos afectados y consultar con un veterinario si existe sospecha de contacto.

¿Qué medidas ayudan a controlar la procesionaria del pino?

El tratamiento debe adaptarse al estado de la plaga y a las características del árbol. No todos los métodos funcionan igual en cualquier fase del ciclo, por lo que identificar correctamente el problema constituye el primer paso.

Éstas son algunas de las medidas preventivas que puedes poner en práctica:

La retirada de los bolsones requiere medidas de protección y conocimientos específicos. Por seguridad, conviene dejar esta tarea en manos de profesionales, especialmente cuando los nidos se encuentran a gran altura.