Curiosidades
Nelson Mandela

La frase de Mandela que los más poderosos del mundo llevan décadas intentando ocultar: «La educación es el arma más poderosa»

  • Janire Manzanas
  • Graduada en Marketing y experta en Marketing Digital. Redactora en OK Diario. Experta en curiosidades, mascotas, consumo y Lotería de Navidad.

Pocas reflexiones han sobrevivido al paso del tiempo con la fuerza simbólica que ésta frase atribuida a Nelson Mandela: «La educación es el arma más poderosa que puedes usar para cambiar el mundo». Desde su punto de vista, aprender no era únicamente adquirir conocimientos académicos, sino desarrollar pensamiento crítico, autonomía y conciencia social. Esa idea, aparentemente sencilla, encierra una de las claves de cualquier sistema político: quién controla el acceso al conocimiento controla, en gran parte, el rumbo de una sociedad.

En términos sociales, la educación modela la forma en que las personas interpretan el mundo y toman decisiones, razón por la cual los sociólogos coinciden en que el acceso a una educación de calidad es uno de los factores más determinantes en la movilidad social. El concepto de «arma» en la frase de Mandela no debe entenderse como violencia, sino como capacidad de transformación: una población educada es menos vulnerable a la manipulación.

La frase de Mandela sobre la educación

«La educación es un derecho humano fundamental que permite sacar a los hombres y las mujeres de la pobreza, superar las desigualdades y garantizar un desarrollo sostenible. No obstante, 244 millones de niños y jóvenes de todo el mundo siguen sin escolarización por razones sociales, económicas o culturales. La educación es una de las herramientas más potentes para sacar de la pobreza a los niños y adultos marginados, así como un catalizador para garantizar otros derechos humanos fundamentales. Es la inversión más sostenible», detalla la UNESCO.

En el mundo actual, las brechas educativas siguen siendo uno de los principales factores de desigualdad. Mientras en algunos países la educación superior es accesible y gratuita, en otros continúa siendo un privilegio. Esta diferencia no solo afecta a la economía individual, sino también a la capacidad de las sociedades para avanzar hacia el futuro.

Mandela no tuvo un camino sencillo. En su etapa universitaria fue expulsado de la Universidad de Fort Hare tras participar en protestas estudiantiles contra las autoridades académicas. Más adelante, ya en su formación en Derecho en la Universidad de Witwatersrand, volvió a enfrentarse a la discriminación racial, siendo el único estudiante negro en un entorno profundamente segregado.

En 1944 se incorporó al Congreso Nacional Africano (ANC), organización desde la que comenzó a participar activamente en la lucha contra el régimen del apartheid. Con el aumento de su influencia política, en 1964 fue condenado a cadena perpetua acusado de conspirar para derrocar al gobierno. Posteriormente fue encarcelado en Robben Island, cerca de Ciudad del Cabo, donde permaneció como preso político durante años, convirtiéndose en una figura internacional de resistencia.

Tras 27 años y medio de prisión en distintas cárceles, fue liberado el 11 de febrero de 1990. Años después, recibió el Premio Nobel de la Paz.

Las mejores reflexiones