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Antístenes, filósofo griego, sobre nuestras deficiencias: «Observa a tus enemigos, pues son los primeros en descubrir tus defectos».

Más de 2.300 años después de haber sido pronunciada, una frase de Antístenes sigue circulando por redes sociales, libros de filosofía y debates de psicología. «Observa a tus enemigos, pues son los primeros en descubrir tus defectos». La frase, atribuida al filósofo griego y fundador de la escuela cínica, ha vuelto a ganar popularidad porque habla de una idea que es muy incómoda, ya que muchas veces aquellos que nos critican son los que detectan aspectos de nuestra personalidad que nuestro entorno no se atreve a decir.

Antístenes nació en Atenas alrededor del año 445 a.C. y fue uno de los discípulos más importantes de Sócrates. Tras la muerte de su maestro, desarrolló una filosofía basada en la austeridad, el desprecio por el lujo y la búsqueda radical de la virtud. Su pensamiento acabaría dando lugar al cinismo clásico, corriente que más tarde popularizaría Diógenes de Sinope.

Los filósofos cínicos creían que la mayoría de las normas sociales eran artificiales y que los seres humanos vivían atrapados por la vanidad, la reputación y las apariencias. Por eso, Antístenes valoraba especialmente la crítica dura y directa. Para él, los rivales tenían una ventaja psicológica, ya que observaban sin tener ningún tipo de apego ni agrado. Mientras que los amigos suelen suavizar los defectos para proteger, los rivales tienden a fijarse en las debilidades.

¿Qué dice la psicología sobre esta idea?

Aunque la frase tiene más de 2.000 años, la psicología contemporánea dice que las personas tendemos a rodearnos de individuos que refuerzan nuestra visión de nosotros mismos. Eso provoca que muchas críticas honestas sean ignoradas.

Precisamente por eso, algunos psicólogos consideran útil analizar las críticas externas incluso cuando provienen de personas con las que no nos llevamos bien. No significa aceptar cualquier ataque como verdad absoluta, sino entender que los rivales suelen observar nuestras contradicciones o puntos débiles que nosotros mismos no solemos ver con facilidad. La clave para estos expertos es poder separar la intención agresiva del posible contenido útil de la crítica.