Curiosidades
Alejandro Magno

Alejandro Magno sobre el poder: «Todo lo que hemos ganado con la espada no puede ser seguro ni duradero, pero el amor ganado con bondad es seguro y permanente»

  • Janire Manzanas
  • Graduada en Marketing y experta en Marketing Digital. Redactora en OK Diario. Experta en curiosidades, mascotas, consumo y Lotería de Navidad.

Alejandro III de Macedonia nació en julio del 356 a. C. en Pella, la capital del reino de Macedonia. Su educación estuvo en manos de uno de los grandes pensadores de la Antigüedad: Aristóteles. Bajo su tutela, Alejandro recibió una amplia formación en filosofía, ética, política, ciencias, medicina y literatura. La influencia de la cultura griega fue determinante en su desarrollo y, entre todas las obras que conoció durante su juventud, la «Ilíada de Homero» tuvo especial relevancia.

Tras convertirse en rey, sus campañas le permitieron construir un enorme imperio que se extendía desde Grecia y Egipto hasta Persia y diversos territorios de la India, y sus conquistas cambiaron por completo el mapa político del mundo antiguo. La expansión macedonia también favoreció el contacto entre diferentes pueblos y la difusión de la lengua y la cultura griegas por amplias zonas de Asia y el norte de África. Este proceso dio lugar al período conocido como helenístico, una etapa marcada por la mezcla y el intercambio entre las tradiciones griegas y las culturas de los territorios conquistados.

«Todo lo que hemos ganado con la espada no puede ser seguro ni duradero, pero el amor ganado con bondad es seguro y permanente»

Alejandro Magno basó buena parte de sus éxitos militares en una visión práctica del liderazgo. El rey de Macedonia luchaba en primera línea junto a sus tropas de élite, una actitud destinada a reforzar la moral de los soldados y demostrar que el comandante asumía los mismos riesgos que ellos. Pronto comprendió que la unión del ejército dependía del ejemplo personal y de una estricta disciplina. En batallas decisivas, su habilidad estratégica permitió superar la desventaja numérica gracias a una dirección precisa de las operaciones sobre el terreno.

«Todo lo que hemos ganado con la espada no puede ser seguro ni duradero, pero el amor ganado con bondad es seguro y permanente». Una posible interpretación de esta reflexión es que la fuerza puede servir para conquistar un territorio, pero no garantiza que quienes viven en él desarrollen una verdadera lealtad. Otra lectura plantea una diferencia entre dos maneras de ejercer el poder: aquella que se mantiene mientras existe una amenaza y aquella que continúa incluso cuando esa amenaza deja de estar presente. Independientemente de la intención exacta de Alejandro Magno, la idea ha perdurado hasta la actualidad porque resume en pocas palabras una cuestión mucho más compleja sobre la autoridad y la lealtad.

En el año 326 a. C., Alejandro Magno se enfrentó al rey Poro en la batalla del río Hidaspes. La campaña tuvo lugar en un territorio que el macedonio no conocía bien y frente a un adversario del que tampoco tenía demasiada información. Después de derrotarlo, sin embargo, decidió tratarlo con respeto y conservarlo en el poder como gobernante de su territorio.

La decisión refleja una estrategia diferente a la simple imposición militar, ya que entendía que mantener bajo control los territorios conquistados requería algo más que victorias en el campo de batalla. La cooperación de los pueblos y la aceptación de sus dirigentes podían resultar fundamentales para mantener la estabilidad de un territorio tan extenso.

Citas de Alejandro Magno