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TELEVISIÓN

Paz Padilla rompe a llorar en directo al recordar a su marido seis años después de su muerte

Paz Padilla ha vivido uno de los días más difíciles desde que regresó a la televisión. Este 18 de julio se cumplen seis años del fallecimiento de su marido, Antonio Vidal, una fecha marcada para siempre en el calendario de la presentadora. Aunque con el paso del tiempo ha aprendido a convivir con el dolor, hay heridas que nunca terminan de cicatrizar y este aniversario ha vuelto a remover todos sus sentimientos. Tal ha sido así que la presentadora ha roto a llorar en pleno directo.

La humorista siempre ha hablado con total naturalidad del proceso de duelo que ha atravesado desde aquella pérdida. Tras la muerte de Antonio, en 2020 a causa de un tumor cerebral, decidió alejarse durante un tiempo del foco mediático y convertir su experiencia en un libro con el que ha intentado acompañar a quienes atraviesan una situación similar. Meses después, otro duro golpe sacudía su vida con el fallecimiento de su madre, Lola.

Horas antes de aparecer en televisión, Paz Padilla quiso recordar a su marido con una emotiva publicación en redes sociales. La gaditana compartió un carrusel de fotografías y vídeos inéditos junto a Antonio, acompañado por la frase «Te buscaré entre la vida y lo eterno», un mensaje que completó con un poema cargado de simbolismo y emoción. «Te buscaré entre la luz y lo eterno… en cada alegría y en todos mis silencios», comienza el audio, que concluye con una frase que ha emocionado a miles de personas: «Seremos eso que ni el tiempo se atreve a borrar».

Fue ya en la recta final de El Show de Paz cuando la dirección sorprendió a la presentadora invitándola a hablar de una fecha tan señalada. Incapaz de contener las lágrimas, Paz Padilla terminó rompiéndose en pleno directo y compartiendo con los espectadores cómo ha cambiado su forma de afrontar este aniversario después de seis años de duelo.

Entre lágrimas, la presentadora confesó que durante mucho tiempo vivió los días previos y posteriores al 18 de julio como una auténtica tortura, hasta que comprendió que no podía seguir dando tanta importancia a una fecha concreta. «He aprendido a entender que no podemos darle una emoción a un día del calendario. Yo lo echo de menos todos los días, lo quiero todos los días y todos los días siento que se fue. He aprendido a no revivir todo lo que viví ese 18 de julio. Es una manera de poner una emoción donde no la tiene, porque la emoción la llevo en mi corazón, porque siempre estará en él», expresó con la voz completamente rota.