Cool
TELEVISIÓN

Muere James Burrows a los 85 años, el hombre detrás de ‘Friends’, ‘Cheers’ y ‘Frasier’

James Burrows ha muerto a los 85 años. El director estadounidense, considerado uno de los grandes arquitectos de la televisión moderna, deja tras de sí una carrera irrepetible y un legado que forma parte de la memoria colectiva de millones de espectadores. Su nombre estuvo detrás de algunas de las series más exitosas de todos los tiempos, como Friends, Cheers, Frasier, Taxi o Will & Grace. La noticia se ha conocido a través de un comunicado emitido por su familia.

A través de estas palabras, sus seres queridos anunciaban su fallecimiento: «Celebramos la extraordinaria vida y el legado perdurable de James ‘Jimmy’ Burrows, quien falleció hoy en paz rodeado de su amada familia». Por el momento, no se han facilitado ni el lugar ni las causas concretas de su muerte.

A lo largo de una trayectoria profesional que abarcó más de cinco décadas, Burrows se convirtió en una de las figuras más respetadas de Hollywood. Su palmarés habla por sí solo. El director ha obtenido 11 premios Emmy y más de 1.000 episodios dirigidos en algunas de las producciones más exitosas de la televisión estadounidense. Además de director, también desarrolló labores como productor y guionista, participando activamente en la evolución de la comedia televisiva moderna.

Nacido en Los Ángeles en 1940, James Edward Burrows creció rodeado de creatividad y espectáculo. Era hijo de Abe Burrows, reconocido compositor, director y guionista de Broadway, y de Ruth Levinson. Tras estudiar en Oberlin College, completó su formación en la prestigiosa Escuela de Drama de Yale, uno de los centros más importantes de Estados Unidos para las artes escénicas.

Su salto profesional llegó durante la década de los sesenta, cuando comenzó a dirigir episodios de The Mary Tyler Moore Show, una producción considerada fundamental para entender la evolución de la comedia televisiva. Sin embargo, el primer gran reconocimiento llegaría poco después gracias a Taxi, la serie protagonizada por Danny DeVito, Andy Kaufman y Tony Danza que le permitió conquistar su primer premio Emmy.

El verdadero fenómeno llegaría con Cheers. La serie ambientada en un bar de Boston se convirtió en una de las comedias más influyentes de todos los tiempos y marcó un antes y un después en la industria. Burrows dirigió 236 episodios y participó en la creación de un formato que todavía hoy sigue siendo estudiado en escuelas de televisión. El éxito fue tan grande que acabaría dando origen a Frasier, otra de las producciones que ayudó a definir la televisión de los años noventa.

Su talento también estuvo presente en fenómenos globales como Friends y Will & Grace, títulos que terminaron de consolidar su reputación como uno de los grandes maestros de la comedia televisiva estadounidense. De hecho, muchos expertos le atribuyen un papel fundamental en el perfeccionamiento de las sitcom multicámara, un formato que definió gran parte de la televisión de finales del siglo XX.

Más allá de los premios y las audiencias millonarias, quienes trabajaron con él destacan especialmente su lado humano. Su familia lo ha descrito como una persona de «amabilidad, generosidad y fe inquebrantable en las personas que le rodeaban». Una filosofía que también dejó reflejada en su autobiografía, Directed by James Burrows, donde explicaba que su objetivo siempre fue encontrar «ese punto dulce» en el que coincidieran el mejor guion, la mejor interpretación y la mejor química entre actores.

Con su muerte desaparece uno de los nombres más importantes de la historia reciente de la televisión. Sin embargo, su legado seguirá vivo cada vez que alguien vuelva a sentarse frente a una pantalla para reencontrarse con los personajes de Cheers, Friends, Frasier o Will & Grace.