Matt Damon (55 años), actor de ‘La Odisea’: «Saber que hay una fecha hace que cuides cada entrenamiento, cada comida y la recuperación»
El actor ha transformado su físico para dar vida al Odiseo en la exitosa adaptación homérica de Hollywood
‘La Odisea’ ya es la película más taquillera de Christopher Nolan: ¿hasta dónde llegará la adaptación de Homero en los cines?
Puede que no haya podido medirse de tú a tú con el triunfo sideral de Spider-Man: Brand New Day. Sin embargo, La Odisea ha sido uno de los principales blockbusters de la cartelera estival. De hecho, aparte de ser la segunda en el ranking del box office internacional del presente calendario fílmico, la adaptación homérica se ha convertido en el título más taquillero de la filmografía de Christopher Nolan, con una recaudación total de 1.725 millones de dólares. Un éxito que tiene mucho que ver con el trabajo del cineasta británico, pero también con la preparación extrema de sus actores. En concreto, la de un Matt Damon que, a sus 55 años, ha perdido 15 kilos para dar vida a Odiseo, el gran héroe de la historia.

El intérprete norteamericano no es un neófito en lo que a la preparación física se refiere. Durante su periplo por la saga Bourne, aprendió boxeo y artes marciales. En Invictus, ganó un volumen muscular sólido para dar vida a un capitán de rugby y en Elysium llegó a entrenar 4 horas diarias para esculpir su cuerpo en la que hasta el momento es su versión hipertrófica por excelencia. No obstante, la transformación física más demandante para el estadounidense ha sido, sin lugar a dudas, ponerse en la piel del ideólogo del caballo de Troya y rey de la isla de Ítaca.
La preparación física de Matt Damon para ser Odiseo: «Todo se convierte en un trabajo de 24 horas»

La Odisea es una rara avis dentro del cine de Hollywood. No porque la meca del cine no genere ya grandes producciones, sino porque en el afán de sumergirnos en una experiencia cinematográfica definitiva, Nolan ha rodado en una gran mayoría de entornos naturales y en mar abierto, desgastando al equipo al máximo y renunciando al abuso de pantallas verdes y CGI (efectos generados por ordenador). Damon ya reveló que la adaptación de Universal Pictures era, con diferencia, la película más grande en la que había estado. Por lo que la implicación de su transformación debía ser acorde a ese despliegue tan realista e inmersivo.
Eso sí, la clave según la estrella es saber cuál es el final del camino, el punto de partida en el que ya no debe entrenar más:

«La mejor manera de estar en forma es ponerse una fecha límite. No hay nada como una fecha límite. Todo se convierte en un trabajo de 24 horas. Piensas constantemente en lo que comes, en el descanso que necesitas y en cada entrenamiento. Lo último que quieres es que aparezca la barriga en el primer día de rodaje», le contaba Damon a la BBC.
El entrenamiento y la dieta de Damon
Rodando en Italia, Matt Damon tuvo que evitar comer pasta, embutidos, pizzas y los quesos italianos. Una mala alimentación podía destruir en pocos días el duro trabajo en el gimnasio.
El actor estuvo entrenando de tres a cinco días a la semana, cumpliendo tres sesiones de fuerza –incluyendo pecho y tríceps; hombros y piernas; espalda y bíceps– para terminar perdiendo 15 kilos de grasa. Algo que tenía que combinar con una recuperación milimétrica que le permitiese seguir exprimiendo su energía y hacer crecer al músculo.
Quién sabe si su duro desgaste físico y talento interpretativo lo llevan a lograr su tercera nominación al Oscar como actor con La Odisea, una década después de haber estado en las quinielas de dicha candidatura con Marte.