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Acoso escolar

Mario Casas confiesa que sufrió ‘bullying’: «Intentaba salvar las castañas siendo el payasete»

El actor ha hablado también de la etiqueta de 'guaperas' que se le colgó o del interés que genera su vida personal

Ni el éxito profesional, ni la fama, ni la belleza son sinónimo de una vida idílica. Así lo demuestra, entre otros, el relato de Mario Casas sobre diferentes etapas de su vida, aunque el actor las aborda con una normalidad que dista mucho de la actitud de una estrella endiosada. El protagonista de películas como No matarás o Bird Box Barcelona, y director de Mi soledad tiene alas, ha confesado que sufrió bullying en el colegio, donde su físico no se parecía en nada al de Hache (Tres metros sobre el cielo), sino «todo lo contrario».

Mario Casas mide 1,81 metros, aunque siendo niño no parecía que en su edad adulta pudiera ser tan alto. «Era muy bajito. Desarrollé muy tarde, con 16 años, y no era el guay, era el simpaticón de la clase», ha contado el actor. Mario Casas ha querido tratar el tema con mucho tacto, dados los casos tan graves de acoso escolar a la orden del día, y ha mencionado que «no era un bullying heavy». Sin embargo, más tarde ha añadido que «han sido malos» con él cuando era pequeño, en el colegio.

«Los niños son muy cabrones. Lo sufrí durante unos años. Imagino que hay algo de lo que ven en ello», ha indicado, en relación también a la parte de responsabilidad de los padres. Respecto a esa etapa escolar, Mario Casas «intentaba salvar las castañas siendo el payasete». «Me dieron mucha caña por ser el enano. Mi infancia fue eso; no fui el popular, pero tenía la capacidad de ser el que se movía, el que hacía las bromas, el que unía la clase», ha aclarado en una entrevista en el podcast Malas personas, publicada ahora en el canal de YouTube de Podimo.

Respecto a la belleza, Mario Casas ha querido acabar con el mito de que sea una cualidad que siempre haya estado ligada a él como actor. Es más, sus primeros papeles no tenían nada que ver con el guaperas, algo que argumenta recordando la serie SMS. «Me encasillaron porque, aunque hacía otro tipo de papeles, no eran películas que tuvieran el mismo éxito que Tres metros sobre el cielo», reconoce Mario Casas. Asimismo, desvela, por ejemplo, que realmente «querían a otro actor para el papel de Hache» porque él acaba de hacer Fuga de cerebros, donde daba vida a un pagafantas. «No daba el perfil y creamos el personaje, era un producto», revela.

Al mismo tiempo, el hecho de que se le encasillara fue también un aliciente para Mario Casas: «Hizo que me esforzase en hacer otro tipo de cosas». Así, de ser un actor cuyo nombre se vinculaba sólo a taquillazos en sus inicios, su carrera ha ido de menos a más. Mario Casas ha ido adquiriendo con los años una madurez interpretativa que se vio reafirmada con el Goya a Mejor actor protagonista en 2021 por No matarás, entre otros premios.

En lo personal, Mario Casas siente ser completamente diferente a ese perfil con el que se le vinculó hace años. «No me identifico nada con ese tipo de tío guaperas, como Hache. Óscar [su hermano], por ejemplo, se sabe guapo, pero yo no me he visto así», relata.

En cuanto al interés que siempre ha generado su vida personal, es algo que nunca ha entendido, porque su «vida social es mínima»: «Vivo en mi casa, retirado en la montaña. He aprendido a estar solo en casa, estoy mucho en el campo». Además, tampoco ha ayudado nunca a avivar ese interés comentando nada acerca de su intimidad. «Nunca voy a entrar. O sea, si coincido con una ex pareja en un estreno y me preguntan, contesto lo mínimo para no faltar al respeto a gente que está haciendo su trabajo», comentan en alusión a los reporteros.