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EUROVISIÓN

Israel se impone al boicot en Eurovisión y pasa a la final entre abucheos y protestas

"Escuché los abucheos, pero poco después, oí gritos de ánimo de la gente de nuestro lado, que me animaban y me daban fuerzas"

  • Marta Torres
  • Corresponsal internacional. He escrito en La Razón, El Mundo, Wall Street Journal Edición Américas.

Israel ha logrado clasificarse este martes para la gran final del Festival de la Canción de Eurovisión en Viena, tras obtener los puntos suficientes en la semifinal celebrada en el Wiener Stadthalle, en una noche marcada tanto por la música como por la tensión en el recinto. Israel se ha impuesto al boicot este martes en Eurovisión y ha pasado a la final entre abucheos y protestas. El representante israelí Noam Bettan ha conseguido pasar a la final entre gritos de «¡Stop genocide!» (Parad el genocidio, en inglés): «Escuché los abucheos, pero poco después, oí gritos de ánimo», ha destacado en un mensaje tras la clasificación.

España, aupada por Pedro Sánchez, Eslovenia, Islandia, Irlanda y los Países Bajos impulsaron la expulsión de Israel del concurso y, al no lograrlo, se retiraron en señal de protesta, dejando a tan solo 35 naciones en la competición: el mayor boicot en la historia de Eurovisión. España no actuará en Eurovisión este año.

Este martes por la noche se celebró una pequeña protesta antiisraelí en el centro de Viena. Apenas una docena de personas asistieron al evento, organizado por el grupo Solidaridad con Palestina Austria.

Los manifestantes corearon «¡No hay escenario para el genocidio!» y mostraron pancartas exigiendo la exclusión de Israel del concurso. Los activistas también colocaron varios ataúdes falsos con fotos de niños para representar a los niños fallecidos en los ataques aéreos israelíes en la Franja de Gaza.

El representante israelí, Noam Bettan, ha interpretado la canción Michelle en francés, hebreo e inglés, en una actuación que se desarrolló en un ambiente especialmente tenso. Durante los primeros compases de la canción, se han podido escuchar cánticos procedentes del público en los que se gritaban consignas como «¡Stop the genocide (Parad el genocidio, en inglés), que se han escuchado incluso en la retransmisión en directo.

«Escuché los abucheos, pero poco después, oí gritos de ánimo de la gente de nuestro lado, que me animaban y me daban fuerzas», ha destacado Bettan en un mensaje de vídeo poco después de la actuación. «Y eso me levantó el ánimo al instante y me llenó de alegría. Me llenó de energía, me dio fuerzas», ha resaltado.

Junto con Israel, Grecia, Finlandia, Bélgica, Suecia, Moldavia, Croacia, Serbia, Lituania y Polonia también avanzaron a la gran final del sábado. Esto significa que Portugal, Georgia, Montenegro, Estonia y San Marino quedaron eliminados de la competencia. Los resultados se decidieron mediante una combinación de votos del jurado y del público de cada país. La Unión Europea de Radiodifusión no publica el desglose completo hasta después de la gran final.

Bettan y la bailarina Lihi Freud comenzaron la canción dentro de una enorme estructura escénica con forma de diamante, que se abrió, permitiéndoles salir y unirse a otros cuatro bailarines en el escenario para el resto de la canción.

«Me siento increíble, ¡qué actuación!», ha resaltado Bettan en un mensaje de video tras salir del escenario: «Lo disfruté muchísimo».

En un momento hacia el final de la canción, al cantar la frase en hebreo «alguien que me escuche», Bettan ha destacado: «Sólo le estaba cantando a Israel; suena a cliché, pero le estaba cantando a Israel, y lo sentí en todos los sentidos».

¿Qué países han quedado eliminados?

Quedaron eliminados Portugal, Georgia, Montenegro, Estonia y San Marino, tras una votación que combina los puntos del jurado profesional y del público de cada país. La Unión Europea de Radiodifusión (EBU) no publica el desglose completo de resultados hasta la final del certamen.

La puesta en escena de Bettan contó con una estructura central con forma de diamante desde la que el artista y la bailarina Lihi Freud comenzaron la actuación. La escenografía se abrió durante la canción, permitiendo la incorporación de otros bailarines y el desarrollo completo de la coreografía sobre el escenario.

«Cantando a Israel»

Tras su paso por la semifinal, el cantante expresó su satisfacción por la actuación: «Me siento increíble, ¡qué actuación! Lo disfruté muchísimo», ha declarado en otro mensaje posterior. En otro momento de la canción, al interpretar una frase en hebreo, Bettan afirmó que sentía que estaba cantando directamente a su país: «Sólo le estaba cantando a Israel; suena a cliché, pero le estaba cantando a Israel, y lo sentí en todos los sentidos».

Este año, Eurovisión ha recuperado el voto del jurado profesional en las semifinales, como parte de un paquete de reformas acordado por los miembros el año pasado para abordar las preocupaciones surgidas tras la aplastante victoria de Israel en el televoto de 2025.

La final del concurso se celebrará en los próximos días en Viena, en una edición que, además del componente musical, vuelve a estar acompañada de un fuerte debate en torno al contexto político y social que rodea a algunas delegaciones.

Los clasificados del martes por la noche competirán el sábado por la noche contra los cuatro países más fuertes (Francia, Alemania, Italia y Reino Unido), así como contra los diez clasificados de la semifinal del jueves por la noche y el país anfitrión, Austria.