Cool
ECLIPSE SOLAR

Una noche viendo las Perseidas desde uno de los mejores cielos de España

  • Marta Menéndez
  • Jefa de Corazón y Crónica Social en COOL. Periodista especializada en celebrities, televisión, moda y realeza, con experiencia en medios como Cadena SER, El Independiente y Diez Minutos. Actualmente cuento las historias detrás de los grandes nombres de la crónica social, con especial foco en actualidad, casas reales y televisión.

Hay días en los que resulta difícil dejar de mirar al cielo. Y el 12 de agosto de 2026 fue uno de ellos. En Arcos de las Salinas, un pequeño municipio de Teruel, cientos de personas habían contemplado apenas unas horas antes cómo la Luna ocultaba por completo el Sol y transformaba durante unos instantes el paisaje. Pero cuando terminó el eclipse total y la luz regresó, la experiencia astronómica estaba lejos de haber acabado. COOL se desplazó hasta Galáctica Eclipse Experience 2026 para vivir una jornada excepcional que, después del eclipse, continuó durante la noche bajo las Perseidas, en uno de esos lugares de España en los que todavía es posible descubrir hasta qué punto cambia el cielo cuando desaparecen las luces de las grandes ciudades.

El escenario fue Galáctica, el Centro de Difusión y Práctica de la Astronomía ubicado en Arcos de las Salinas e impulsado por el Centro de Estudios de Física del Cosmos de Aragón (CEFCA). Su localización había sido uno de los grandes atractivos para contemplar el eclipse, pero esas mismas características hicieron que la experiencia continuara cuando cayó la noche. El centro se encuentra en un enclave con baja contaminación lumínica, elevada calidad del cielo, altitud y un entorno natural privilegiado, además de disponer de infraestructura preparada específicamente para la divulgación y la observación astronómica. Después de pasar buena parte del día pendientes del Sol, tocaba cambiar de objetivo y volver a levantar la cabeza.

Arcos de las Salinas durante el eclipse. (Foto: COOL)

La noche llegó después de una jornada intensa. Durante todo el día, Galáctica acogió talleres, actividades y diferentes encuentros divulgativos en los que participaron perfiles como Juha-Pekka Luntama, responsable de la Oficina de Meteorología Espacial de la Agencia Espacial Europea (ESA); Marco Ferrazzani, también de la ESA; el meteorólogo Mario Picazo y el divulgador científico José Manuel Nieves.  Todo desembocó en el momento que los asistentes habían viajado hasta Teruel para contemplar: el eclipse total. La cuenta atrás, la música y la preparación dieron paso a la totalidad alrededor de las 20:30 horas, según el programa de la organización. Pero después de vivir uno de los fenómenos astronómicos más extraordinarios que pueden observarse desde la Tierra, todavía quedaba una segunda parte.

Con el eclipse ya convertido en recuerdo, la cena y la música sirvieron de transición hasta que el cielo volvió a reclamar toda la atención. A partir de las 22:30 horas, Galáctica cambió de nuevo el escenario para comenzar la observación de las Perseidas, acompañada de música en vivo o DJ y luz roja, y prevista hasta aproximadamente la una de la madrugada. El ambiente era inevitablemente diferente al de unas horas antes. Ya no había una cuenta atrás ni un único instante que nadie quisiera perderse. Observar las Perseidas exigía precisamente lo contrario: paciencia, oscuridad y tiempo. Había que mirar hacia arriba y esperar hasta que, de repente, un destello atravesara el firmamento durante apenas unos segundos.