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CONCIERTO

Katy Perry se viene arriba en Madrid y planta la bandera de España como si hubiera conquistado la Luna

Si alguien pensaba que un resfriado iba a frenar a Katy Perry, estaba muy equivocado. La estrella del pop aterrizó en el Festival Río Babel con la misma capacidad de sorprender que la ha convertido en uno de los grandes iconos del pop de las últimas dos décadas. Y lo hizo con un espectáculo en el que hubo humor, nostalgia, escenografías y varios momentos que ya forman parte de la historia de sus conciertos en España. Porque si algo demostró la cantante es que sabe convertir cualquier canción en un espectáculo.

El momento más surrealista: España ‘conquista’ la Luna

Uno de los instantes más comentados de la noche llegó durante el bloque más espacial del concierto. Después de bromear sobre el viaje al espacio que realizó hace unos meses y las críticas que recibió por aquella experiencia, el escenario se transformó en una auténtica misión espacial.

Los bailarines aparecieron vestidos de astronautas mientras Katy Perry recogía una enorme bandera de España para protagonizar una imagen que desató la locura entre el público: la clavó en el escenario como si hubiera sido nuestro país el primero en alunizar.

Una escena tan inesperada como simbólica que arrancó una de las mayores ovaciones de la noche y que convirtió durante unos segundos el Auditorio Miguel Ríos en una especie de base lunar teñida de rojo y amarillo.

Katy Perry en su concierto de Madrid. (Foto: COOL)

Un ‘Roar’ imperfecto… y precisamente por eso inolvidable

Pero si hubo un momento capaz de eclipsar cualquier efecto especial fue el de Roar. Con la voz claramente afectada por el resfriado que ella misma confesó sufrir, Perry decidió no esconderse detrás de la producción. Todo lo contrario. Antes de comenzar, se sinceró con el público recordando que llevaba casi dos décadas sobre los escenarios y que no todas las noches son perfectas. Después llegó una frase que terminó convirtiéndose en una declaración de intenciones: aunque su voz pudiera romperse, iba a cantar igualmente para sus fans españoles.

Durante los primeros compases interpretó la canción prácticamente a capela, dejando que miles de personas completaran las estrofas desde la pista. Fue uno de esos momentos en los que el público deja de ser espectador para convertirse en protagonista. Lejos de restar emoción, las limitaciones vocales hicieron que el himno sonara incluso más auténtico.

La botella de plástico más divertida del verano

Y cuando parecía que el concierto ya no podía ofrecer ninguna sorpresa más, Katy Perry volvió a demostrar que pocas artistas entienden el espectáculo como ella.

En plena interpretación de I Kissed a Girl, la cantante desapareció durante unos segundos para reaparecer dentro de una gigantesca botella de plástico transparente. La esfera comenzó a rodar lentamente sobre las manos del público mientras Perry seguía cantando desde su interior, recorriendo buena parte de la pista entre gritos, móviles y cientos de personas intentando tocar aquella improvisada cápsula que parecía flotar sobre la multitud.

Katy Perry venstida con su traje de hace 18 años. (Foto: COOL)

El regalo más nostálgico: recuperó un look de hace 18 años

Katy Perry también quiso mirar al pasado. En uno de los momentos más especiales del concierto, se quitó la camisa que llevaba al inicio del espectáculo para dejar al descubierto un vestuario que hizo sonreír a los seguidores más veteranos.

Era el mismo conjunto que lució hace 18 años, durante sus primeros conciertos en España, un guiño cargado de nostalgia para quienes la acompañan prácticamente desde el comienzo de su carrera. Pero la sorpresa no terminó ahí. La cantante anunció que esa prenda podría convertirse en un recuerdo para alguno de sus seguidores, ya que quienes lo desearan podrían pujar por ella a través de una iniciativa solidaria vinculada a su fundación. Katy Perry volvió a demostrar por qué sigue siendo una de las artistas pop con mayor capacidad para sorprender.