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El banquete de 2.500 euros de Marcos Llorente en Formentera: caviar, arroz de bogavante y una botella legendaria de champán

  • Rocío Álvarez
  • Periodista multimedia especializada en belleza, viajes y estilo de vida. Durante mis años de vida, la lectura se ha convertido en una compañera fiel y gracias a ella descubrí mi vocación: crear y transmitir a través de las palabras. Con esta convicción me matriculé para cursar Periodismo en la Carlos III y, después de años formándome, encuentro mi sitio en el mundo: COOL. ¿Mi ley de vida? Nunca desistas, porque el día que lo hagas siempre pensarás en lo que podría haber sido.

El banquete veraniego del futbolista Marcos Llorente en las cristalinas playas de Formentera se ha convertido en el tema de conversación gastronómico por excelencia de la temporada. El jugador del Atlético de Madrid, ampliamente reconocido por su exigente disciplina física y su particular filosofía alimentaria basada en productos de máxima pureza, ha hecho una parada imprescindible en Es Codo Foradat, uno de los chiringuitos gastronómicos más icónicos y cotizados de la Pitiusa menor. Ubicado en la idílica playa de Migjorn y capitaneado por el renombrado chef catalán Nandu Jubany junto al cocinero Fran López, este templo marino combina la autenticidad del producto local con una propuesta de lujo desenfadado a pie de arena.

A través de sus redes sociales, el atleta madrileño ha compartido imágenes de un festín verdaderamente exclusivo donde el marisco de alta cuna, el arroz en paella y las burbujas más codiciadas del planeta han sido los indiscutibles protagonistas.

Un festín marino a la altura del paladar más exigente

Las imágenes compartidas por Marcos Llorente no dejan lugar a dudas: la propuesta culinaria de Es Codo Foradat busca el impacto visual tanto como la excelencia en el producto. La mesa arrancó con una selección de entrantes fríos donde la frescura del Mediterráneo brillaba con luz propia. Destaca un elegante carpaccio o tiradito de atún rojo de almadraba, cortado con precisión milimétrica, presentado sobre un fino aliño de aceite de oliva, toques cítricos, soja y pequeños brotes con cebollino que realzan la untuosidad del túnido.

Acompañando al atún, la mesa lucía un plato de boquerones marinados en un aceite de oliva virgen extra de un intenso tono dorado, servidos junto a unas tostas de pan crujiente con tomate y finas láminas untadas de mantequilla con toppings de trufa o caviar. Sin embargo, el verdadero espectáculo de los entrantes fríos lo protagonizaron las opulentas patas de cangrejo real (king crab), cocidas en su punto justo para mantener la tersura de la carne, acompañadas en el centro del plato por una lata de caviar de esturión de primera categoría.

(Foto: Marcos Llorente)

El arroz con bogavante como pilar central de la mesa

El hito culinario de la jornada llegó en forma de plato principal con una impresionante paella de arroz seco con bogavante entero. Siguiendo la firma indiscutible de Nandu Jubany en Es Codo Foradat, el arroz presenta una capa finísima, impregnada de un socarrat perfecto y un fondo denso cargado de todo el sabor concentrado de las cabezas del marisco y el sofrito tradicional.

El bogavante, troceado a lo largo y coronando la paella, exhibía una carne jugosa, manteniendo los jugos de la cabeza vertidos sobre el propio arroz para multiplicar la potencia marina del plato. Un clásico de la gastronomía balear elevado a su máxima expresión técnica, ideal para compartir tras un baño en las aguas turquesas de Migjorn.

(Foto: Marcos Llorente)

La joya de la bodega: un mito líquido de 2.000 euros

Si el menú sólido rozaba la excelencia, la selección líquida de Llorente situó la velada en el escalón más alto del lujo internacional. Presidiendo la mesa figuraba una codiciada botella de Champagne Salon Brut 2015 Blanc de Blancs Le Mesnil. Considerado uno de los champagnes más exclusivos, escasos y prestigiosos del mundo, Salon solo elabora sus míticas cosechas en años de calidad absolutamente excepcional, utilizando exclusivamente uva Chardonnay procedente de las legendarias parcelas Grand Cru de Le Mesnil-sur-Oger.

Descorchar esta etiqueta en un restaurante de playa no es un gesto menor. Mientras que en tiendas especializadas o subastas de vino su precio de venta al público oscila entre los 1.000 y los 1.400 euros por botella, en las cartas de los establecimientos de alta gama y chiringuitos de lujo como los de Formentera, la botella de Champagne Salon 2015 alcanza fácilmente un precio que ronda entre los 1.800 y los 2.200 euros, dependiendo del margen de sommelierie de la casa.

(Foto: Marcos Llorente)